8.3.11
Apertura 2
29.5.10
La cocina de los Nininos
Pulpo con patatas asadas
Habichuelas con aceitunas negras y mezcla de berenjenas, cebolla y pimiento rojo
Pasta con forma de pene y especias picantes italianas
Pulpo con pepinillos
Hojaldres rellenos de avellana con miel y cardamomo
Huevo frito con alcachofas y jamón
Arroz basmati con cardamomo y pollo laminado con especias turcas
Patatas asadas con cebolla y nata
Mezcla de mariscos cocidos
Pasta de tulipans con atún y rúcula
Croquetas de espinacas
Lentejas cocidas con pepinillo, tomate, yogur griego y especias griegas
30.4.10
28.4.10
¡Qué curioso, curiosísimo!
No es que Alicia no me haya gustado, pero quizás esperaba un producto más Burton, y es que quitando las formas enroscadas tan características de los árboles y las presencias de Johnny Depp y Helena-Bonham Carter (sobre todo del primero, que sin duda es lo mejor del largometraje), al ver esta película piensas que podría estar dirigida por cualquier director de cine. Le ha quedado muy Disney, muy para niños o, como gustan decir ahora, muy para la familia, y para colmo me ha recordado terriblemente a la primera entrega de “Las crónicas de Narnia”, película que me ocasionó un gran dolor de cabeza, amén de que ni siquiera la presencia de la fastuosa Tilda Swinton hizo nada para arreglarlo. Uno nota sobre todo que es un típico producto Disney cuando llega el final de la cinta y descubres que la canción principal de la BSO la canta Avril Lavigne (¿¿¿canción principal en una peli de Tim Burton???) o también cuando llega la innecesaria escena del Sombrerero Loco marcándose un extraño baile a ritmo de una especie de hip-hop casi en los últimos minutos con el que pretende hacer la típica gracia de patio de colegio para que la audiencia se ría, cargándose de un plumazo la estética de la película en la que NO PEGA NADA esa música, ¡pffff! No obstante Alicia se deja ver y no es tan catastrófica como el remake que hizo de “El planeta de los simios”, pero desde aquí hago una petición especial a Burton: ¡Ay Tim, espero que no te dé por el cine orientado a hordas infantiles y te descarríes como ha hecho Pedro Almodóvar! Alicia podría ser el primer paso, y es que cuando se espera algo durante tantísimo tiempo se ponen demasiadas esperanzas en juego. Mecachis... Como dato curioso añadir que mi amigo Julk y yo llevamos mucho tiempo hablando del enorme parecido entre El Sombrerero Loco de Burton y Madonna, ¡y hoy me vengo a encontrar esto en la red! Juzgad por vosotros mismos. Ah, y por cierto os voy a dar un consejo: os podéis ahorrar el dinero y verla en 2D, porque tampoco es una película como para acudir a la sala 3D.
Me encuentro en Murcia desde hace 5 maravillosos días y me he topado de lleno con la primavera más veraniega que he visto jamás. ¡La otra tarde casi llegamos a los 40º! De toda la gente con la que iba a quedar no he visto a nadie porque mi hermana me ha organizado una agenda que transcurre siempre por la tarde y con la que estoy disfrutando mucho. La gente me cuestiona incesantemente acerca de qué hago tanto en casa cada vez que vengo a Murcia. La respuesta es fácil: la echo tantísimo de menos cuando estoy en Madrid, que cuando vengo lo único que me apetece es estar aquí, en mi salón, mi antiguo cuarto, mi cocina, mi terraza o donde sea. Lo de quedar y esparcirme por ahí siempre me da pereza, lo siento por los demás, pero es que desde que vivo fuera me falta tiempo por todas partes. De hecho cuando he estado viniendo todos estos findes/puentes atrás siempre decía “Cuando lleguen las vacaciones y me quede más días podré hacer más planes con mis amigos y salir las veces que haga falta”. Ahora que estoy pasando 10 días aquí me temo que necesitaría otros 10 o 15 más. Pero yo es que soy así. Lo que sí me ha sorprendido esta vez es que nada más bajar del tren la otra noche noté un intensísimo olor a azahar que me recibió alegremente, el cual sigue a mi alrededor por donde quiera que vaya. Y me encanta.
De modo que sol, calor, azahar, familia, campo, paseos… en la gloria, oiga, y es que necesitaba ya desconectar del trabajo con urgencia o me habrían tenido que recoger del suelo con escoba. De todas maneras ya me encuentro en la recta final de estas vacaciones y siento que el tiempo pasa tan deprisa como siempre. Y eso ya no me encanta tanto…
3.4.10
Biónica
PD: ¡Jód**e Britney!
31.3.10
La Ciudad de la Luz Maravillosa
Y ahora, en plena Semana Santa, me encuentro en aquella a la que yo llamo La Ciudad de la Luz Maravillosa, mi ciudad, mi tierra, a la que tantísimo echo de menos y a la que tantas ganas tenía de volver.
Aquí me he criado y aquí pertenezco, a pesar de lo bien que me encuentre en mi nueva vida, y sospecho que (conociéndome) si estuviera aquí de forma perenne también echaría en falta los días en Madrid. Me di cuenta el pasado fin de semana mientras paseaba por los alrededores del Palacio Real con mi sobrina y sus amigos. Y es que cuando estaba trabajando aquí, quería estar allí; y ahora me ocurre justo al contrario. ¡Cuánta contradicción!
Pero, como decía antes, esta es mi tierra y estoy muy apegado a ella. Algunos dirán que la he criticado anteriormente, y tampoco es así. Sólo dije que comparándola con Madrid, esta ciudad no tiene tanta escultura o edificio bonito, ni tanta variedad de cosas u oferta cultural, pero lo cierto es que todo eso no es tan necesario aquí. Andamos sobrados de otras cosas, como por ejemplo calidad de vida.
De modo que aquí me encuentro, en la soleada terraza de mi casa, en mi pequeño y tranquilo pueblo, dónde únicamente se escucha a estas horas el sonido de los pájaros mientras la suave y cálida brisa te recuerda con cariño los agradables años vividos. Y tus padres duermen la siesta abajo con la tranquilidad de que tú estás en casa, con ellos, y mientras tanto tus amigos saben que en pocas o muchas horas habrá una cena o unas cañas o unos cigarrillos. O lo que sea.
Ay Murcia, ¡cómo te echo de menos!
28.2.10
Mars Italia
18.1.10
Poder
Como poder, podría contar que estoy muy bien en Madrid, que el trabajo en la tienda danesa es bastante entretenido y divertido y que he creado un vínculo amistoso muy fuerte (y espero que duradero) con mis compañeras. También podría relatar la nostalgia que siento por mi tierra, y que cada vez que tengo ocasión me vengo unos días (sí, estoy actualizando desde mi hogar).
Podría contar que contra todo pronóstico pasé las navidades con mi familia, porque era donde quería estar y punto. Y que vine buscando el sol y lo encontré, porque Madrid cada día es más Forks que la mismísima Forks, lo cual fue la excusa perfecta para comprarme las botas de agua negras a las que tantas ganas les tenía.
Que se vuelve a confirmar que yo primero critico algo a muerte y luego me acabo haciendo fan fatal. Léase: "Crepúsculo" y Lady Gaga... Tengo frito a Gunillo por ésto.
Que no estoy gastando casi nada de dinero porque cuando salgo del trabajo sólo me apetece meterme en Villa Nininos al calor de la calefacción y la chimenea inventada.
Que me he dejado crecer el pelo porque cualquiera llevaba la cabeza rapada en pleno invierno madrileño, que he adelgazado casi 5 kgs (lo que tiene trabajar en una tienda con un almacén situado 17 escalones abajo), que estoy aprendiendo a cocinar y que mi nuevo disco favorito es "1999" de Love of Lesbian.
Como poder, podría contar que con la edad estoy perdiendo las ganas de salir de marcha, resultándome absolutamente perezoso y aburrido el hecho de entrar en un local y ponerme a bailar. Eso no quiere decir que reniegue de la vida nocturna, pero lo que sí es cierto es que prefiero mil veces una reunión casera o tomarme unas cañas en un bar mientras pueda ser oído y oír a la persona o personas que estén conmigo sin tener que alzar la voz por culpa de los decibelios musicales.
También podría enumerar miles de anécdotas ocurridas en la tienda, o que el sábado por la noche disfruté de una velada fantástica con mis amigas de Murcia, o que me he reencontrado con los Palestinos casi 7 meses después de perder el contacto por una riña llamémosla tonta, o que en la cena navideña de empresa me emborraché y di la nota (muy divertida, sí, pero nota al fin y al cabo), que nos hemos aficionado al cine de autor peruano (genial "Madeinusa") o que estoy deseando que llegue febrero para adquirir la ansiada Barbie Atenea.
Como poder, podría contar estas y mil cosas más, pero es que a nadie le interesa lo que se pueda leer en un blog. Eso sí, sin querer, lo he contado todo un poco por encima... :P
Dedico esta entrada a las personas que me exigían vía email o telefónica que actualizara el blog de una vez.
1.10.09
Vida
Y al final, tras mucho malestar y un verano horrible, y justo cuando más lo necesitaba, Marsónico encontró un trabajo en Madrid, en una tienda danesa de la que era cliente habitual, situada justo en el portal que hay frente al pisito que comparte con su novio. Y fue feliz... :)
9.9.09
Colapso
Con semejante panorama, es comprensible que esté desatendiendo este blog, ¿no? Tras cuatro años, es el primero en el que no escribo mis diarios veraniegos...
Malos tiempos para la lírica, como decía la canción.
6.8.09
Genialidades
El retorno de una de mis mujeres favoritas, la supermodelo superandrógina Kristen McMenamy, a las páginas de Vogue Italia de las manos del genio Steven Meisel en una editorial de más de 30 páginas con unas fotos dignas de enmarcar.
El pan de centeno tostado, la mostaza para salmón y la crema de salmón de Ikea Food.
Haber terminado al fin con la mudanza madrileña y poder ver el nuevo piso como algo más próximo a lo que nosotros llamamos casa.
Los efectos especiales de la última entrega de Harry Potter y poder ver más metraje de las fantásticas Bellatrix Lestrange y Luna Lovegood.
La nueva Barbie Afrodita...
Los almuerzos en la piscina de Lago a la sombra de los pinos y sentirte como en un picnic en el campo, y rematar la faena con unas cañas en las terrazas que hay frente al enorme chorro de agua.
Despedirme momentáneamente de Madrid con una divertida comida en el Lateral de Fuencarral en compañía de La Marquesa, La Duquesa y La Gran Señora.
Habernos librado de la travesti inmunda y poder dormir en paz en la habitación que parece una tarta de fresa y limón.
30.7.09
Dulce y pegajoso
Así de infartante resultó ser el jueves pasado mientras Madonna se hospedaba en la planta entera de un lujoso hotel madrileño 19 años después de haber visitado la capital del Reino con su célebre Blond Ambition Tour. Gunillo, Mr. Grieves y yo fuimos testigos de un show tremendamente bailable, animado y fiestero en el que no paré de bailar, saltar, aplaudir y cantar. Al término del mismo, las agujetas eran desastrosas, pero puedo asegurar que en la vida lo he pasado tan bien y que jamás imaginé que la vería lo bastante cerca como para apreciar la purpurina que llevaba en los párpados. He leído por ahí que el espectáculo decepcionó a mucha gente, pero a nosotros nos encantó ya que no esperábamos que fuese a cantar tantos éxitos de los 80. Todo resultó perfecto, ella cantó de fábula (no sé si en playback, pero me da igual), estuvo muy simpática, y las versiones de las canciones, más bailables, fueron sorprendentes. Espectaculares proyecciones en las pantallas del escenario, ella con cara de bastante cansancio, pero no dejó de bailar ni un solo momento ante nuestra admiración. Criticada fue por muchos la parte de los gitanos rumanos, pero a Gunillo y a mí nos pareció la mar de festiva porque somos muy fans del folklore de la Europa del Este. Y qué impresionantes las versiones de “Frozen” y “Like a Prayer”, con la base del “Don’t you want me” de Felix. Y ese principio con los caramelos al más puro estilo Willy Wonka que tantas veces había visto en Youtube… ¡ay, qué experiencia para recordar toda la vida, sobre todo habiendo cantado “Holiday”, canción que aseguró no volver a interpretar nunca más en un concierto! Eso sí, algunos peros: que tantísimos años después lo único pronunciado en español fuese un “Hola Madrid” y el sempiterno “Estoy caliente” es algo que ya está un poquito desfasado, hija, y que te dejes ya de tanta proyección con frases de la Biblia, términos en árabe y hebreo y vídeos de guerras y gente desvalida. Ah, y qué cachondo resultó que criticaras el capitalismo teniendo en cuenta el precio que tenían las entradas, los hoteles donde te alojas y los diseñadores que te han creado el vestuario. El estadio se vino abajo con el mini tributo a Michael Jackson, y al término del show pincharon un tema de sus inicios con el que bailamos sin pausa para rematar la faena. Ahora, tengo mono de más Madonna.
Días antes, en el Liquid, proyectaron vídeos y actuaciones suyas para hacer entrar en calor a la gente, y el sábado pasé un divertidísimo día en Villalba con Fabs y compañía en plenas fiestas populares, disfrutando de una cena exquisita tras haber estado en la piscina, unos minis muy fresquitos y dos conciertos en dos plazas distintas: el Granito Rock, con grupos heavies estatales anclados en los 80, y el petardo de Bustamante y sus canciones angustiosamente cursis. De modo que tras la tormenta de estos días atrás por culpa de la ex compañera de piso, la mudanza y la nueva casa, se puede decir que la semana pasada ha sido excepcional en mi vida madrileña. Ahora, sólo falta un trabajo. ¿Empiezo a visualizarme ya con él? A continuación, algunas de las fotos que hicimos durante el show. Todas malísimas y movidas por la emoción y los bailes, pero esenciales para que quede bien claro que estuvimos allí...
26.7.09
6 años después en el km 0
En una de esas tardes de nostalgia que tan a menudo tengo decidí llamarla y olvidar el encontronazo que tuvimos hace tiempo por (como suele ser en estos casos) una tontería monumental. Y a estas alturas de la vida, y con lo mayores que somos ya, no estamos como para andarnos con chiquilladas y hay ciertas cosas que se olvidan con total facilidad y sin guardar un ápice de rencor. De modo que tras hablar por teléfono durante casi 2 horas aquella tarde de junio, recordando viejas vivencias, poniéndonos al día de las nuevas y comunicándome que en breve vendría a Madrid para visitar a unos amigos suyos, quedamos en vernos aprovechando que yo estaba aquí. Y hace dos viernes se obró el milagro en el kilómetro 0 de la Puerta del Sol. Es curioso que todos estos reencuentros se estén produciendo en esta ciudad, ante lo cual siempre le digo lo mismo a la persona en cuestión: “¡Quién nos iba a decir hace x años que nos íbamos a encontrar de nuevo en Madrid!”.
Vi a la misma persona que conocí en los años 90 en Granada, cuando fui por primera vez de visita a casa de unos amigos (BB era la novia de uno de ellos). Desde aquel momento mis visitas se sucedieron una vez al mes durante más de dos años, y duraban un mínimo de dos semanas, o incluso más. Nos hicimos tan amigos y vivimos tantas historias que a día de hoy las seguimos recordando con melancolía y muchas risas. Y ahora, seis años después, me he encontrado con la versión mejorada de BB, así que como supondréis pasamos un día muy emocionante y divertido.
El mismo día comenzaron los preparativos de las reformas en el nuevo piso, teniendo el sábado en casa al fontanero durante 9 interminables horas, por lo que el viernes noche no pude quedarme en los bares todo el tiempo que hubiese querido. Mientras él faenaba, yo aproveché para seguir haciendo unos dibujos/ilustraciones que pretendo presentar en algunas galerías de arte emergente a ver si hay suerte y me los exponen. Necesito pasta… Aunque nada como tomarse unas Heineken con Miss Ketchup y María del Mal para olvidar los problemas y echarse unas buenas risas.
PD: En los próximos días, aquí, en Rayos D, el post del momentazo del año…
16.7.09
Hechos madrileños
11.7.09
Sectarios visualizadores
Sabéis de sobra lo mucho que odio los fenómenos sociológicos a los que se apunta todo el mundo, como en su momento fue “El código Da Vinci” o como está siendo ahora la trilogía “Millennium” de Stieg Larsson (me supera). Pues bien, pulula por ahí uno de esos libros borreguiles que está leyendo media humanidad llamado “El secreto”. Sinceramente os digo que no sé ni por quién está escrito, pero es que no me interesa lo más mínimo. El libro, que no viene a ser otra cosa sino uno de autoayuda, habla más o menos de lo positivo que hay que ser en esta vida aunque te echen del trabajo y te encuentres en la calle por no poder pagar la casa, por decirlo de algún modo. Según el escrito, tienes que visualizarte a ti mismo haciendo o consiguiendo las cosas que quieres, y de ese modo el universo se pondrá en marcha para dártelo. Así de fácil. Como norma para todos los que lo leen (es decir, para los miembros de esta secta satánica) se especifica que no hay que aguantar a personas que te resten, a personas tristonas, a personas que tengan problemas o a personas que lo vean todo negro. En lugar de animarlas y apoyarlas en sus malos momentos lo que uno tiene que hacer es desprenderse de ellas. O sea, que tú tienes un amigo que atraviesa un mal bache, y además de decirle que sea tan feliz como si llevara unas bolas chinas metidas todo el día por ahí abajo, tienes que darle largas para que no te reste a ti nada. Estos sectarios son la mar de egoístas, oiga.
Somos muchos los que vemos siempre el vaso medio vacío, pero no por negatividad, sino por realismo, y está claro que siendo negativo todo te va a parecer mal, por eso a ninguno de nosotros nos gusta pensar así (yo el primero), y ahí es cuando me apoyo en la teoría del realismo, no sé si me explico. Cuando pasas 10 entrevistas y de ninguna te llaman, yo no sé vosotros, pero a mí no me sale estar súper feliz y contento, máxime cuando ahora tengo que pagar un alquiler de un piso con mi pareja. ¿Eso es ser negativo? Cuando una amiga termina una carrera hace 6 o 7 años y, tras intentarlo, no la llaman de ningún sitio para trabajar, tampoco creo que tenga las mismas ganas de sonreír y sentirse fabulosa. ¿Eso es porque es negativa? Y cuando alguien está súper ilusionado con conseguir algo y casi se ve ya teniéndolo y, al final, no lo logra, ¿no debería haberlo logrado tras haberse visualizado con ello y haber tenido una actitud positiva, tal y como dicen estos gilis? Pues parece que no funciona mucho, ¿no?
Yo, en esta ciudad en la que uno tarde o temprano acaba teniendo momentos de soledad, he visto con mis propios ojos como una supuesta amiga de toda la vida me ha dado largas a la hora de apoyarme en un pésimo momento en el que además, por motivos de trabajo, mi novio no se encontraba a mi lado. Y hablando con mi mejor amigo por teléfono hace unos instantes me ha contado una historia similar que le ocurrió a él mismo hace unos días con otro amigo suyo, que se desentendió totalmente de los problemas del otro.
Sin duda alguna, dos de los ejemplos (además, cercanos a mí) más demenciales que he escuchado han sido los que narro a continuación. La amiga de un amigo mío tiene en su casa enmarcada la foto de Míster Alicante. Al preguntarle el motivo, la chica contesta que lo tiene puesto allí para verlo todos los días y que la ayude a visualizarse a sí misma con un novio clavadito a él. Hace más de 1 año que sigue esperando… Otra me confesaba recientemente que el día que su novio (empresario) se levanta de bajón no consigue ningún contrato, pero que el día que él se levanta súper-o-sea-positivo, se toma un café, se ríe con un capítulo de “Friends” y se relaja en el sofá, automáticamente le caen 3 o 4 contratos. I CAN’T!!! Todos son lectores asiduos del libro, del que aseguran que no te lo pueden dejar, sino que te lo tienes que comprar tú y consultarlo cuando tengas un día de estar hasta el coño de todo. ¡Justo hasta donde yo estoy de ellos!
¿Qué está pasando? ¿Vamos a dejar que un triste libro gobierne nuestras vidas? ¿Vamos a tener tan poquita personalidad como para permitir que ese libro haga que las relaciones con las personas de nuestro entorno cambien bruscamente? Sinceramente, Aimee Mann siempre me recuerda por qué soy tan fan suyo desde que tituló su último disco con el nombre de “Fucking smilers” en dudoso honor de todas esas personas tan fantásticas y divinas que siempre te están jodiendo con comentarios tipo “¡¡¡Ay, venga, tienes que ser súper positivo, que no tienes tantos problemas, hombre!!!”. Por ser positivo, queridos míos, no es que las cosas te caigan del cielo, sino que las ves de distinto modo y todo te resbala más, pero ni tan feliz como una perdiz ni tan amargado como un limón. Realista y punto. Tan sencillo como eso, y no hace falta que te lo diga un libro.
25.6.09
Everything changes
Cuando esto se publique ya llevaré tres días en Madrid...
En este casi mes y medio que he pasado en mi tierra, el tiempo ha transcurrido todo lo rápido que uno nunca quiere, disfrutando del único sonido de los pájaros y de alguna vecina que sale a la calle y se pone a hablar con la de enfrente. Comiendo las ricas comidas de mi madre y viendo a mi padre hacer zapping sin parar por las noches. O pasando los fines de semana en nuestra casa de campo, donde siempre hay unos 10 grados menos, y bajando a la playa, que nos pilla cerquísima, no sin antes deleitarme con los productos extranjeros que tienen los supermercados locales, como ya escribí hace días. También montando mi piscina de cada verano y tomando el sol en la terraza sin pasar un ápice de calor. Este año con la compañía musical de Morrisey y Alphabeat. ¿Y qué me decís de reunirte con tus amigas algunos viernes o sábados para cenar y hablar sin pausa mientras caen botellas y botellas de tinto de verano? O de conducir tu coche e irte de paseo al centro, al cine o de compras con tu hermana y tus sobrinos. O echarle una mano a tus padres en el trabajo e ir de visita los martes por la noche a casa de tus padrinos, que como tienen un restaurante siempre acabas cenando allí de lo lindo. Es todo inmejorable y digno de echar de menos. Cómo no...
Como estoy escribiendo esto antes de emprender el viaje, no puedo hablar demasiado de la gran ciudad, salvo que recibiremos la visita de mis amigas las Walpurgis (otrora conocidas como Sauron y Caipirinha) y que con ellas viviré mi primer día del orgullo gay. Ah, y también que no puedo perderme la exposición de una de mis fotógrafas favoritas, Annie Leibovitz. Tengo ganas de reencontrarme con la gente de Madrid, con Miss Ketchup y María del Mal, con la Reina Pandora y consorte, con Lily y Fabs, con Mr. Grieves, incluso con la gran Best Bitch con la que he recuperado el contacto tras 6 estúpidos años y que se va a dejar caer por allí también para quedarse en casa de unos amigos suyos, ocasión que si Dios quiere aprovecharemos para vernos. Y, como no, de ver al que te cuento, que ya ha pasado mucho tiempo desde que me vine para atender diversos asuntos. Aquí dejaré todas y cada una de mis comodidades, tales como mi equipo de cine en casa, mi inmensa colección de dvd's y música, mis bellas Barbies, mi aire acondicionado por todas partes y mis fines de semana en aquella casa de campo a la que tanto aprecio le tengo y de la que me cuesta horrores despedirme cada vez que tenemos que regresar al pueblo. Y horrores me está costando igualmente dejar todo esto atrás.
Me espera la capital del Reino una vez más, y en esta ocasión me llevo casi casi la totalidad de mi armario en un par de maletas a punto de explotar. Siento vértigo y miedo, cómo no lo iba a reconocer. Ya me ha llegado el turno de pagar el alquiler del piso porque el compañero de Gunillo ya ha desalojado la casa para ocupar la que ha comprado. Voy a ser pseudo propietario... ¡justo cuando el extracto de mi cuenta bancaria está prácticamente en bragas! Menudo panorama, yo y mis pésimas planificaciones de futuro. No dejaré de seguir buscando trabajo allí, aunque muy a mi pesar tendré que mirar ya cualquier cosa, todo aquello en lo que no pensaba trabajar tendré que incluírlo ahora en la lista., maldita sea Y septiembre está a la vuelta de la esquina, el último mes en el que cobraré el paro, por lo que la sensación de nervios es aún mayor. ¿Qué me espera a la vuelta de la esquina? De momento muchos sentimientos encontrados, pero allá vamos, al mundo de los mayores. Y que sea lo que tenga que ser.
PD: Actualizaré en cuanto pueda, porque en la casa de Madrid no tenemos aún Internet y tengo que depender de los locutorios que nos rodean.
22.6.09
Princesas caídas
Cenicienta y sus problemas con el alcohol.
Blancanieves hasta el coño de tanto frotar.
Rapunzel quimioterapéutica.
La Bella Durmiente y el envejecimiento de su mundo.
No tan "ita" esta Caperucita Roja...
Yasmín en su salsa.
¿Alguna duda de por qué se llamaba Bella?













