1.6.09

Derretido




















  • No poder salir hasta que cae la noche, como si fuese un vampiro.
  • Sudar la gota gorda.
  • Sentirse perezoso y no dar ni un paso.
  • Terminar de arreglarse y sentir la necesidad de volver a darse una ducha.
  • Usar el transporte público y ahogarse con el sudor de los demás.
  • No tener la sensación de ir limpio.
  • Tener que llevar ropa que deja asomar un cuerpo con el que no estás lo que se dice contento.
  • La incapacidad de dormir la siesta, o sobre todo de noche.
  • Que las sábanas y la ropa se te peguen a la anatomía.
  • Los destinos playeros, tan enriquecedores y llenos de cultura...... (ironizo)
  • Que la gente se mate por ir a la playa.
  • Los destinos playeros, otra vez.
  • La sensación pegajosa.
  • Los mosquitos y cucarachas voladoras.
  • El canto de las condenadas chicharras, que da más calor si cabe.
  • La gente obsesionada con ponerse morena.

Por todo esto y mucho más, y muy a pesar de que se salga más, de los calimochos y salchipapas en la piscina, del cine de verano y la rebequita y también de los viajes, y algún que otro punto a favor (pero no demasiados), y también sabiendo que cada año digo lo mismo igual que los que siempre critican la Navidad, San Valentín y las rebajas...

... ODIO
TREMENDA
Y SOBERANAMENTE
EL VERANO...

... un año más.