27.4.09

Dos




















Me estoy acordando sin esfuerzo alguno de aquel cartel rosa de Miss Murcia con el que Miss Ketchup me esperaba en Atocha, y de las prisas con las que llegaste del trabajo para recibirme. Y de aquella primera cena/botellón/salida con todos y, cómo no, del primer beso esa misma noche. De nuestra primera Barriga Llena y del nacimiento del movimiento ninino con aquel jersey azul de rombos. De las tabletas de chocolate de Xocoa, que siempre me tenías que llevar cada vez que venía a Madrid. De la exposición de Barbie, colección en la que por aquel entonces me estaba iniciando. De las cenas en el cuarto y del sueño que nos entró viendo “Barbarella”. De mi primer latineo con las Pandoras y de la pregunta que me hiciste en La Sista y que siempre quise escuchar. De las botellas de agua OGO y las noches de cañas en el bar de abajo. De las partículas alérgicas de mayo y tú limpiándome los ojos frente al Templo de Debod, y de aquellas fotos en los jardines de Sabatini con camisas de cuadros a juego. De la borrachera y escándalo en el cumple de Mimi y de los bailes en el Maderfaker. Del finde con Star y los pitillos en el Ochoymedio. Del calor que pasamos en el Botánico y la peluca francesa de Goldenfrappe. De la música del Morocco y las botellas de vino bebidas en el suelo del salón. De los paseos por la calle de los museos y el encanto del ídem del Traje. De los cócteles en las camas del Ene y de las interminables tardes remando en el Retiro. De los vídeos del Liquid y los cosmos en Stromboli. Y de las caminatas desde casa hasta Gran Vía pasando por Goya y el Barrio de Salamanca en pleno verano. De las mega copas en el Bora Bora y el sadismo chic de Le Marquis, al que no pensamos volver. De los regalitos que nos hacíamos en cada viaje y de los boxers de cuadros azules del H&M que encontré ocultos en mi maleta al llegar a mi casa, y también de los peces de cartulina y las chocolatinas de Pascua que escondiste por todas partes. De los Plushood y los “sin pa”… De los chupitos baratos en El Gris y los colocones en el Nike. Del Palacio de Gaviria y los libros de historia. De la decepción que supuso Faunia y el dibujo que compraste a un artista ambulante de un gato enamorado en lo alto de un tejado. De las risas por las calles de Conde de Casal rememorando el cine español de Pajares, Esteso, Ozores y Lina Morgan. De las visitas al outlet de Celio, a la tienda de los sofás que ya no existe, del Wok Delight y “En busca del huevo perdido”. Del coche que alquilamos en Tenerife y de la visita guiada a Masca con la simpática conductora, de lo mucho que nos gustó Segovia, de la tristeza medieval de Sigüenza, del punto que pillamos en el 80’s Fever de Lo Pagán, de lo que ardían las calles de Toledo en pleno agosto, de los jardines de Aranjuez, de las cuestas de El Escorial, del karaoke en Alcalá de Henares, de los burricos de Chinchón y el gato que merodeaba por las mesas, de la infartante excursión a Karlovy Vary, lo que nos costó entender el transporte público de Alemania, el retorno a Nerudova, la última noche en Lisboa y el desencanto que te supuso Murcia. De cuando comimos en el egipcio, en el hindú de las pesadillas, el japonés de los platos danzantes, el tailandés de Frankfurt, el peruano, el colombiano, el mexicano, el chino, el murciano, el argentino, el jordano y el estadounidense. De las charlas en la terraza del Suite y el r&b de La Comedia. De las primaveras, veranos, otoños e inviernos en Madrid. Del tarot egipcio dorado que no era el que yo quería pero que me encantó igualmente, o del merchandising más reciente de “Pesadilla antes de Navidad” traído de Buenos Aires. De los gofres sorpresa en Callao, de las sardinas del gato con el cuenco de leche en tu cuarto, de las pelis de Vincent Price, la Hammer y Pam Grier. De los juegos de beber de Cris B., del perreo de La Mari a la hora de cortar pizzas. De cuando vamos a hacer la compra y nos metemos en la cocina para hacer la comida. Del calendario cucamono del 2008 y el incompleto del 2009. De los personajes inventados y el juego de crear monigotes. De la Cucanha Nameromough, la profecía de los 3.000 nininos y lo que ocurre al traspasar las fronteras de su país, el Ricolás, la hearty libreta, el gato despistado y el doommmm. De todo lo que ahora no es cuestión de mencionar para no convertir esto en un texto interminable. De no haberme arrepentido nunca de seguir escribiendo este blog porque, de haberlo hecho, no habría tenido la suerte de encontrarte. Y sobre todo, estoy recordando sin esfuerzo alguno que dos años a tu lado pasan tremendamente rápidos y casi sin darse cuenta. Me quiero quedar así de por vida.

20.4.09

Best sellers




















Hace algunos años estaba esperando a mi amigo Julk en el centro de la ciudad y, con sus habituales demoras, no tuve más remedio que entretenerme ojeando libros en El Corte Inglés. Yo había prometido acompañarle a comprar el regalo para su novio de aquel entonces porque él siempre se ha fiado de mi criterio (interesante saber el concepto que tiene la gente sobre mí, porque yo soy el primero que nunca sabe qué regalar al resto). El caso es que, mientras no llegaba, ya he dicho que estuve mirando las obras expuestas, dando con una que acababa de desembarcar en las tiendas y que aún tenía la tinta caliente. La trama me llamó tanto la atención que no me lo pensé dos veces y se la recomendé a mi amigo, que ni corto ni perezoso decidió que, efectivamente, ese era el regalo perfecto para su pareja. "El código Da Vinci" se llamaba.

Lo que pasó después es harto conocido: superventas, el autor se hace multimillonario, se hace una película, escribe la precuela o la secuela (ni lo sé ni me importa), se hace otra película de esta precuela/secuela... En definitiva, un best seller, uno de esos libros que pierden todo su encanto en cuanto llegan a estos límites que tan frecuentemente llamo borreguiles y/o borregueros (ergo: todo Dios haciendo lo mismo). Lo más probable es que cuando algo que me parece atractivo empieza a ser un éxito de masas, automáticamente pierde para mí todo el interés. No conozco las causas, motivos u orígenes. Es así y ya está.

Hace un par de meses saqué prestado el dvd de la película en la biblioteca de mi pueblo una vez que el temporal de la promoción codigodavinchera había amainado. Debéis saber que a mí Audrey Tautou me pierde y embelesa y tenía que darle una oportunidad a la cinta. La presencia de Tom Hanks se me hace siempre pelín molesta, aunque no tanto como la de Jean Reno, que no debe haberse dado cuenta que siempre le dan papeles de policía y que tras haber participado en esos engendros de los ríos color púrpura debería haberse recluído en casa y no volver a salir a la calle (en el código sale, cómo no, de poli). Todo esto unido al patético doblaje castellano afrancesado que le ponen a la Tautou me hizo pronunciar un "¡¡¡basta!!!" cuando ni siquiera habían transcurrido 20 minutos de película. ¿Vosotros creéis que voy a repetir la experiencia con "Ángeles y demonios" por mucho que salga ese hombre llamado Ewan Mcgregor? ¡Pero usted por quién me ha tomado!

¿Y qué es lo peor que ocurre en estos casos en los que algo tiene un éxito repentino y fastuoso? Y sobre todo peor para todos aquellos que como yo estamos hasta las narices de tener que aguantar el original y ahora, para colmo, la copia: que salen imitaciones hasta de debajo de las piedras. ¿¿¿U os tengo que recordar esa otra novela titulada "La ecuación Dante"??? De las otras es que ni quiero acordarme, pero vamos, que deben ser todas un prodigio delirante de imaginación y originalidad. En este campo también entrarían a formar parte los clones que, por ejemplo, tuvieron grupos musicales formados sólo por chicos o por chicas (y que a día de hoy parece que AL FIN se han cansado de imitar), o cuando a finales de los 90 y principios de esta década al cine español le dio por plagiar cochambrosa y vergonzosamente (como es habitual) las pelis estadounidenses de terror para adolescentes tipo "Scream" o "Sé lo que hicísteis el último verano". Si no me creéis no tenéis más que ver "El arte de morir" o "Tuno Negro", a cada cual más sonrojante. De todas maneras conozco a alguien que devora este tipo de literatura y de cine, así que no tengo más que fijarme en lo que compra para saber lo que no debo leer/ver yo. Así de fácil.

Volviendo a la literatura borreguera, resulta que estaba yo hace algunos viernes en Madrid, esperando a que Gunillo llegara de uno de sus relevos por Sudamérica, cuando salí al salón bien entrada la noche y cogí un libro que había dejado allí olvidado un amigo del otro compañero de piso. "La historiadora", de Elizabeth Kostova, es otro de esos best sellers que surgieron tras "El código Da Vinci" y que, con una trama distinta, se convirtió en el fenómeno literario del momento. Como no tenía nada mejor que hacer empecé a leerlo porque la historia parece que prometía. ¡Ja! Es cierto que en las primeras páginas, cuando aún no dicen la frase mágica, uno llega a inquietarse e incluso teme apagar la luz de la habitación para irse a dormir. A mí me pasó, pero hijos, en cuanto aparece las dichosas palabras mágicas (un personaje le dice a otro algo así como "¿Qué me dirías si te dijera que Drácula sigue vivo?") es cuando uno ya debería cerrar el libro y devolverlo a su estante porque da la impresión de que lo que tienes ante ti no va a ser nada serio. Y así es. A medida que transcurre la historia todo se va desinflando, volviéndose planísimo, una redacción tediosa que hay que leer en diagonal, una historia súper predecible y ridícula, con muchas descripciones innecesarias y mucho caos histórico y de personajes variados. Ahora, que como leí en Internet, lo peor llega con el final del libro, que te hace pensar en el valioso tiempo que has perdido con semejante bazofia. Así que señora Kostova, no me extraña que tardase usted 10 años en escribir "La historiadora", lo que no sé es cómo narices se la dejaron publicar. Y por lo visto, según leí hace poco, ya se han vendido los derechos del libro para hacer la (im)pertinente película. Por favor, ¡no más fenómenos literarios!

14.4.09

Diarios madrileños I

Lunes 6
Al fin en el tren tras muchos viajes de vuelta a mi ciudad natal para solucionar diversos asuntos. La tristeza está en el aire. Mi cuerpo y persona se acostumbran a estar en un sitio y luego les cuesta dejarlo, por lo que las lágrimas y la sensación de que tal vez esta sea la ocasión en la que ya me instale de manera definitiva me tienen bastante alterado y nervioso, no obstante, a quien me pregunta si me voy definitivamente le contesto que no me gusta usar esa palabra porque suena como a irse para siempre y no regresar nunca más, y yo prefiero pensar que voy a tener la opción de poder visitar a mi gente de toda la vida cada x fines de semana. Así que simplemente digo que me voy a Madrid y punto, como siempre he hecho. El trayecto en tren se me hace rápido, como de costumbre. No recuerdo viajes pesados, a excepción de uno en el que me tocó un señor orondo que no paraba de roncar. Desde entonces llevo en el bolso unos tapones para los oídos, por si las moscas. No soporto que la gente vaya hablando a viva voz y que mantengan los móviles con el volumen al máximo y atiendan llamadas sin usar las plataformas externas. ¡Tranquilidad por favor! Al final ni siquiera acabo echando mano del iPod ni de la DS, por lo que creo que no volveré a viajar con ellos. En su lugar empiezo a leer "Drácula", de Bram Stoker. Hace años me había leído la novelización de la hermosa película de Coppola y siempre había querido tener el original de Stoker. Los diarios de Jonathan Harker son, de momento, lo más interesante, no como los de Mina Murray, que se me hacen muy pesados y no tengo más remedio que leerlos en diagonal. El caso es que el tren se detiene en Aranjuez durante media hora y cuando reinicia la marcha comprendo el por qué: un señor se ha suicidado, siendo arrollado por el tren que viajaba en dirección contraria. Yo, que voy sentado junto a la ventana, me trago todo el dantesco espectáculo post suicidio: metros y metros de intestinos, tripas, riñones y demás vísceras esparcidas por la vía. Horrible. Al llegar a casa me encuentro con una de las sorpresas a modo de recibimiento que me tiene siempre preparadas mi churri, y por ser Pascua, me ha colocado monedas de chocolate por toda la casa para que yo las vaya buscando, y como guinda, un huevo de chocolate gigantesco con sorpresa en el interior, ¡ñam! Un paseo por el barrio, que sin duda es mi favorito, concluye con una cena rápida a base de patatas bravas y pinchos morunos en un bar del centro tras haber huído de la repentina lluvia.

moneda
La única que queda a estas alturas...

Martes 7

Gunillo tiene curso matinal impartido por su compañía aérea, por lo que decido pasear por esta calle en la que con tanto comercio apetecible a sólo dos o tres pasos acabas perdiendo la cabeza (todo un peligro para mí). Para colmo han abierto recientemente una tienda danesa de lo más estupenda en la que venden productos estilo Muji pero a precios mucho más asequibles y sin tanta tontería y estupidez. Me lo he comprado casi todo ya, incluyendo una taza para el desayuno porque la de tamaño extra grande que "tomé prestada" en el Starbucks meses atrás la dejé en Murcia. Y si cuando la pusieron a la venta me pareció horrible, ahora estoy encantado con la primera colección masculina de Blanco. Con la gracia de que la mayoría de prendas las tienen al 50% me he traído también media tienda, habiéndome solucionado ya la indumentaria que luciré si Dios quiere en la próxima comunión de unos primos míos. Una preocupación menos. Y cuando Gunillo llega a casa no nos apetece nada cocinar, por lo que nos vamos a comer al Wok Delight, donde además de sushi y demás comida asiática (que mira que ya está más vista que el tebeo), nos zampamos dos o tres platos de wok preparados ante nuestras narices. Decidimos, de repente, hacer una escapadita a alguna ciudad cercana, como Cuenca, Toledo, Segovia o Salamanca, pero es imposible encontrar hoteles con habitaciones libres. Semana Santa, ¡a quién se le ocurre! Para quitarme la pena decido que mi cena va a consistir en 2 hot-dogs, una lata de Fanta de limón y un cigarrillo. Mientras tanto, Gunillo duerme plácidamente ya que mañana madruga mogollón para ir al curso. Me entra la nostalgia y la llorera porque echo muchísimo de menos a mis padres...

taza
¡Ya dormirás cuando estés muerto!

Miércoles 8

Antes de venirme a Madrid, compré unas cosas en eBay y se me ocurrió que sería mejor que me llegaran aquí, evitando así mosqueos y enfados de mis padres al ver llegar tanta caja. Hoy recibo la primera y me hace mucha ilusión ver mi nombre unido a esta dirección postal. Gunillo vuelve a estar en el curso, y yo en las tiendas... Asalto otra vez la tienda danesa y las sucursales de Blanco de Fuencarral y Gran Vía, decidiendo sin duda que sus dependientas son las más simpáticas y agradables que he visto en mi vida. Un diez para ellas. Una vez de vuelta a nuestra zona dudo acerca de comprarme las Munich color fucsia que persigo desde hace dos veranos. Qué dilema más tonto. Al término de su curso (hoy es el último día), Gunillo llega a casa, pero yo tenía tanta hambre que no he podido evitar pasarme por el McDonald's y matar el gusanillo comprándome una rica hamburguesa de pollo y 4 McNuggets, festín por el que he pagado únicamente dos euros. Tras la riña pertinente en plan madre ("¡Ahora no vas a comer nada!"), me acabo tomando lo que preparamos a su llegada. Y esa siesta que nunca puede faltar tras habernos tragado un par de documentales de animales de La 2 (sí, nosotros los vemos). Por la tarde planeamos ir a patinar al Retiro, o ir al gimnasio del barrio, o incluso mirar unas cosas por Internet, pero como siempre, nuestros planes se quedan en agua de borrajas y Gunillo acaba yéndose a su cita con el dentista mientras yo me acerco a mirar la cartelera del cine más próximo por si cae la breva. Horas más tarde, y ante mi asombro, recibo el segundo paquete de eBay, y me extraña bastante ya que en Murcia el servicio de Correos sólo funciona por las mañanas. Pero yo encantado, oiga. Y mientras él plancha, yo comienzo a dibujar en mi nuevo libro procedente de la tienda danesa.

libro
Me horroriza la iconografía de El Principito, por lo tanto evitad pensad que me he inspirado en él.

Jueves 9

Hemos pasado el día en Chinchón, pueblo madrileño al que llevábamos mucho tiempo queriendo ir tras varios intentos fallidos, y nos ha gustado mucho. Particularmente soy ultra defensor y fanático de este tipo de pueblecitos tranquilos con arquitectura en plan mesón castellano similar en todas las casas, y si hay un castillo de por medio en lo alto de una colina mejor que mejor (en este caso también lo había). Lo que no sabíamos es que fuese a haber tantísimo turista, lo cual convierte el lugar en un ídem muy concurrido y animado. De todas maneras da un poco de tristeza ver tantas casas deshabitadas, cerradas a cal y canto, y llegamos a la conclusión de que la gente joven acaba yéndose a vivir a la ciudad. Entre otras cosas hemos comido unas alitas de pollo que más bien parecían alas de murciélago gigantes. Horrorosas. Le pedí al camarero que las pasara un poco más y al rato nos las volvió a traer igual de blancas. Nos dieron tanto asco que tras haber comido un poco, se las acabamos tirando a un gato que merodeaba las mesas de la terraza. De regreso a la ciudad, paseamos por el Retiro, accediendo por una puerta distinta que me permitió conocer zonas nuevas del inmenso parque. De ahí, al sempiterno y tranquilo Barrio de Salamanca, donde permanecimos charlando sentados en uno de sus bonitos e incómodos bancos de estilo art nouveau, y criticando las indumentarias de las señoras que pasaban ante nuestros ojos. Menudas... Hace un tiempo absolutamente primaveral...

chinchon

Viernes 10

... nada que ver con lo de hoy, que después de haber salido de paseo matutino aprovechando los rayos de sol, el cielo se ha vuelto gris en cuestión de segundos y se ha levantado un aire heladísimo que ha venido acompañado de una lluvia muy incómoda que te obligaba a tener los ojos entornados todo el rato. Eso, unido a que todas las calles están vacías, sin apenas coches, dan la sensación de ciudad fantasma que te deja un poco ploff. Antes del cambio climático, fotografío con entusiasmo la mítica fachada de Almagro 38, que nos topamos con ella sin comerlo ni beberlo. Para quien no lo sepa, esto se corresponde con la no menos mítica escena de "Mujeres al borde de un ataque de nervios" en la que Carmen Maura está en una cabina telefónica y le cae encima la maleta de Antonio Banderas que Julieta Serrano le lanza desde el balcón de dicha dirección. Corriendo a toda prisa para guarecernos del terrible clima (y echando de menos gorros, abrigos y guantes... muy fuerte, tratándose de abril) hemos acabado sin saber por qué en una de las zonas que menos nos gustan de Madrid y que más desesperación y nerviosismo nos producen: La Castellana. Al final de la misma (si es que es posible divisar el fin de tan interminable avenida), y con un hambre atroz, descubrimos un restaurante italiano divino en el que entramos a comer y nos deleitamos con la decoración del interior. A la salida del mismo, que se llamaba La Nicoletta, y como el tiempo sigue aún peor, corremos a toda prisa a los cines que hay en Goya y vemos "La duquesa", que nos apetecía muchísimo y nos gustó otro tanto. Al final hasta me voy a reconciliar con Keira Knightley. La sala de cine está empapelada maravillosamente recreando el salón de una casa, pero en general es cutre debido a su tamaño. Tanto Barrio de Salamanca para ésto. Rematamos la faena con un plan más que apetecible: reunión/tertulia y picoteo/copichuelas en casa con la Reina Pandora y su novio, que sin duda son nuestra pareja predilecta de la capital del reino y con la que siempre se puede contar para todo. Estamos deseando que pase ya tanto festivo y que abran de nuevo los comercios y, por ende, que vuelva la vida a estas calles tan muertas.

almagro
Almagro 38


cine
Más que sala, salón de cine

Sábado 11

Mi cuerpo ya se ha adaptado una vez más a estar aquí y ya no siento la misma nostalgia que días atrás, o al menos no con tantísima tristeza y melancolía. Y una de las cosas que más me gustan de estar aquí es cuando salimos a hacer la compra al supermercado, viviendo en esta ocasión un suceso la mar de anecdótico y sorprendente que Gunillo explica muy bien en su blog. Hoy tiene vuelo a Perú, y como es por la noche tenemos aún toda la mañana y la tarde para hacer cosas, pero al final optamos por cocinar, ver la tele y echarnos una siesta reparadora. Y cuando se marcha, el silencio reina en la casa, pero yo tengo planes... Dos horas antes de la hora de las brujas ya estoy junto a Miss Ketchup y María del Mal camino del Respiro, un concurrido bar de tapas de los de toda la vida situado en Chueca, donde tomamos cervezas y sus correspondientes tapas (gratuitas) hasta bien entrada la madrugada. Hace un frío que pela, y eso, unido a la indecisión a la hora de decidir dónde ir después, hace que nos recojamos antes de tiempo, lo cual me viene de perlas ya que al día siguiente tengo un compromiso y no puedo llegar a horas intempestivas, y como no tengo especialmente sueño sigo leyendo "Drácula", que ya voy por los diarios del Dr. Seward y su paciente más inquietante, el Sr. Renfield, que no sé si sabréis que en la peli de Coppola lo interpretó Tom Waits, ese cantautor que no me gusta nada de nada y al que Scarlett Johansson hizo un disco homenaje versionando sus canciones. Qué miedo.

dracula
Domingo 12

Todo el día en el fabuloso y luminoso ático de mi amiga Li y su novio, donde comemos, bebemos, hablamos y nos reímos durante el aperitivo, la comida, la merienda y la cena. He enviado mi currículum a una empresa que me aconsejó la Reina Pandora el viernes y, de paso, le enseñé a Li las últimas novedades en Barbies, que también la vuelven loca. Hemos visto nuestra película fetiche, "Perdona bonita, pero Lucas me quería a mí", que no la veíamos juntos desde nuestros tiempos en Granada a finales de los años 90, y he descubierto que hacer el pedido a Telepizza a través de su página web conlleva a recibirlas antes de tiempo y a obtener un 30% de descuento. Hay que poner Internet en esta casa YA. La conclusión de esta Semana Santa es que no hemos visto ni una sola procesión y que yo me he perdido las de mi ciudad, que considero que son las más bonitas de España, con esas esculturas tan sublimes de Salzillo. Pero nada, a ojos del mundo entero, por alguna razón que aún no comprendo, sólo parecen existir las de Sevilla...

lucas
"Yo podía haber sido una estrella del voleyball"

Lunes 13

21º cumpleaños de mi sobrina, a la que llamé para felicitarla. Le han regalado una Sony Cyber-Shot igual que la mía pero de color rosa y malva, y yo creo que le voy a regalar (entre otras cosas) una sartén que venden aquí enfrente que hace los huevos fritos con forma de corazón. Me dijo mi madre que a mi sobrino ya le había llegado la camiseta de Slayer que le pedí a través de la web oficial, y que mis dos paquetes pendientes de eBay siguen sin llegar. Me va a tocar volver a reclamar. Estuve solo todo el día porque Gunillo no llegaba hasta bien entrada la madrugada, por lo que para evitar salir a la calle y arruinarme en las tiendas decidí limpiar el salón (incluyendo cristales por dentro y por fuera, que no sé cómo no me he caído a la calle desde este 2º piso). Comí michirones en honor a mi tierra. Cuando lo vi en el Mercadona no me pude resistir a comprar la lata de Lozano, empresa también típicamente murciana. ¡Que no se diga! Ahora, que como las caseras ningunas. El impresentable de Peter olvidó que habíamos quedado por la tarde/noche y yo, ni corto ni perezoso, me fui de excursión al Vips que tenemos en nuestra calle y que descubrí de pasada el otro día después de casi 2 años. No soy nada fan de la cadena Vips, pero en su apartado de libros de diseño, fotografía, viajes y demás joyas tipo Taschen tienen siempre muy buenos descuentos, y ahí es donde he pasado más de 1 hora. He acabado comprando un magnífico libro de cocina para inexpertos editado por el Canal Cocina, porque sí, queridos lectores, debéis saber que Marsónico no llega más allá de freír un huevo, y junto con la plancha y la colada son las tres asignaturas que espero aprobar en breve aquí. El sábado ya hice mis pinitos con la plancha y dejé en muy buenas condiciones mi camiseta de Iron Maiden comprada en Pull&Bear hace dos temporadas o más. Me encantan las camisetas de grupos rockeros o heavies de los que no soy nada fan. Es una de mis excentricidades. Había pensado ir a ver "Los abrazos rotos" pero el pase había empezado hacía un rato, por lo que me volví a casa y me puse a ver uno de mis programas favoritos, Madrileños x el Mundo (con x), emitido por Telemadrid, que hoy estaba dedicado a Namibia y Ciudad del Cabo. África es un continente que me atrae muchísimo, debéis saberlo también. Al cambiar de canal momentos más tarde, el programa de TVE1 que imita descaradamente al de Telemadrid está dedicado a Cabo Verde... ¡qué originales! Lo que sí es común en ambos programas y en todos los destinos es que todo el mundo es gente de pasta, con un sueldo flipante y unas casas de más de 1.000 metros cuadrados. Son todos unos pijos, así que no me vengan con historias. Por otra parte, es curioso que todo el mundo esté hablando sapos y culebras del último film de Almodóvar. Por lo visto se está quedando sin recursos y ya únicamente sabe recurrir a guiños cinéfilos o tramas enrevesadas, por lo que no estoy seguro de si acabaré pagando por verla. Ya veremos.

michirones

2.4.09

Sólo en la capital















Beep beep... sms recibido... ¿leer ahora?

Él: "Jerselón gris, torera cuero negro, pitillos azules y manoletinas de leopardo. Y moño. Me ha preguntado si la silla estaba libre. Codo con codo tomando cañas"

Yo: "Por favor, quién es esa???!!!"

Él: "Pues bien sonriente y educada es! Una de tus musas: LAURA PONTE!"


Este par de sms fueron necesarios para que la envidia me corriera por el cuerpo. Gunillo, en plena incursión de cañas + terrazas por el barrio de Salamanca, se topó en la mesa de al lado con (a mi modesto parecer) la mejor o, mejor dicho, única modelo en condiciones de este país. Ya sé que a nadie le gusta esta chica por su forma de vestir o peinarse, pero considero que tiene un estilo muy personal y fascinante y me gusta que haga lo que le dé la gana a pesar de las críticas. Este encontronazo me recordó a uno similar que viví hace unos meses en la sala Morocco, tomando cubatas codo con codo con Mario Vaquerizo...

Y es que Madrid es la mar de divertido e imprevisible, y os diré por qué. Tú estás en la Fnac de Callao y de repente te das la vuelta y ves a David Delfín comprando cd's en la misma sección que tú, o a Luis Piedrahita mirando vinilos con su novia. O vas al teatro a ver una obra de Terele Pávez y entre el público te encuentras a Juanjo Puigcorbé, Rosa Villacastín y a Francine Gálvez diciéndole a Massiel que se corte un poco la melena porque parece la Pantoja.

Entras al Café Comercial al mismo tiempo que Lolita sale por la puerta y te tomas unos Cosmos en el ENE de La Latina junto a la mitad del reparto de "La que se avecina". Ah, y ves a parte del equipo de "Los hombres de Paco" filmando un episodio un par de números más abajo del edificio de Gunillo, con Pepón Nieto saliendo del Metro delante de nosotros. Metro que, todo sea dicho, a veces compartes con Liberto Rabal o unos físicamente deplorables Javier Álvarez y Fabio Macnamara. O cruzar la plaza de Chueca justo cuando La Veneno está hablando por el móvil sentada en la mesa de la esquina. También vas al Colby a pedirte una pizza Fallon y bebes un cappuccino bajo el mismo techo que Cañizares, no sin antes tropezarte con Marta Sánchez y Marisa Jara cerca del Mercado de Fuencarral. ¿Y qué me decís de cruzarse con el insoportable Jorge Javier Vázquez en dicho barrio? Dónde si no...

Vas a ver unos divertidísimos e irreverentes monólogos de Antonia San Juan y Lucía Etxebarria se sienta justo detrás de ti. O paseando por Recoletos divisas a Pedro Ruiz sentado en una terraza con actitud de "miradme, soy famoso". Y justo tras haber estado de compras por la calle Pez, te cruzas con la guapa Elena Anaya y su novia, que se te queda mirando de arriba abajo con gesto de aprobación, porque ese día vas monísimo.

El sábado cenas en un argentino, el domingo comes en un extremeño y por la noche visitas un árabe. Y el lunes, para variar un poco más, acudes a un peruano, tras haber decidido que el egipcio, el americano, el japonés, el asturiano, el jordano, el chino, el mediterráneo, el turco, el indio, el italiano, el vietnamita y el colombiano ya lo has probado. Y casi dos años después sigues sin recorrerte entero El Retiro, y te compras unos patines en línea para conseguir tal empresa.

Te encanta el original y grandilocuente jardín vertical del Caixa Fórum, y subes las siete plantas del Círculo de Bellas Artes mientras recuerdas la escena de "Kika" filmada en la cafetería del mismo. En un mismo día puedes ver obras de Mucha, Velázquez, Jean Pierre Lorand e Igor Mitoraj y cuentas con el mejor y más fidedigno restaurante mexicano de toda España: Barriga Llena. Y así diez mil cosas más.

¡Señor maquinista, pare usted el tren que me bajo en Atocha dentro de cuatro días!

30.3.09

Apertura













































































































































































27.3.09

Little Monsters

Lo dije una vez y lo vuelvo a repetir: ¡qué sería de mí sin Internet! Gracias a la red he encontrado los scans de la colección completa de cromos "Monstruos" que tanto me gustaron cuando era niño. Por supuesto, y como era habitual en estos casos, jamás completé el álbum, amén de que llegué a atesorar varias copias del mismo personaje que siempre salía repetido... Fijaos por cierto en la página 2 con los tres ahorcados, ¡menudas ilustraciones para niños! Qué geniales. Para todos aquellos nostálgicos de los 80, y especialmente para Gunillo (¡pocas veces hemos hablado de estos cromos en particular!), os dejo con algunas páginas del álbum. Si alguien lo quiere tener completo que me lo notifique por email y le mando el archivo en cuanto me sea posible.

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Por último también estaba este otro póster para colgar las fotos de distintos monstruos. Yo lo tenía, pero a estas alturas de la película no recuerdo si se coleccionaba a través de chicles o comprando los sobres en los quioscos de prensa o tiendas de chucherías. Le consultaré al No-Do...

monstruos diabólicos 2

24.3.09

Los últimos restos




















Cuando nos despidieron, alegaron que era debido a esa nueva histeria colectiva social llamada crisis. Mientras nos preparaban el finiquito y demás, decoraron todas las sucursales con flores del establecimiento más selecto y carísimo de la ciudad. Pero si no había dinero, ¿no?

La secretaria del hermano del jefe comenzó siendo una simple comercial y nadie sabe cómo, consiguió que hasta el pez más gordo comiera de su mano. Así da gusto, venirse de Sudamérica y acabar cobrando casi 3.000 euros al mes. La señora, cuando le venía en gana, a las 12 se largaba de la oficina para acudir a la mejor peluquería y colocarse unas extensiones de 600 euros, eso cuando no le daba por ir a retocarse las uñas de porcelana, que entonces ya no regresaba hasta la tarde, o directamente hasta el día siguiente. Era súper fan de Tous. Hay que ser hortera. Eso sí, fue la única que me llamó por teléfono para decirme que era un encanto y que había sido un placer trabajar conmigo. En el fondo me caía bien...

Había encargados de departamento que imprimían las fotos de los chalets de sus hijos y nos los iban mostrando, pavoneándose como pavos reales de pacotilla, valga la redundancia. "No me gusta, parece un colegio", dije yo al ver una de las fotos. "¿Cuándo y dónde habrás visto tú un colegio así?", me contestó el tipo. Qué insoportables.

En la planta de arriba de la empresa había innumerables cuadros de Antonio de Felipe, incluso en la casa del jefe había algunos que había pintado exclusivamente para ellos, como el retrato de su esposa y su hijo, un pijo insoportable que, como suele pasar con toda esta gentuza, no sabe hacer la O con un canuto. Esto me recuerda a cuando nos mudamos de edificio y la oficina estaba justo debajo de su casa. Una mañana bajó y me pidió que le ayudara a su madre a mandar por fax una copia de su DNI. El cabrón niñato, repeinado con tanta gomina que a su lado Mario Conde lo llevaba suelto, en lugar de bajar el DNI de su madre me hizo subir, cogerlo, bajar a fotocopiarlo, mandarlo por fax y de nuevo volver a subirlo. ¿Esta gente, me pregunto yo, si algún día no tienen a mano a su servicio de criados, sabrán freírse un huevo? Me consta que este chico estuvo trabajando un tiempo en Londres, así que imagino que tendría como asistenta a Rebeca Loos o a alguna de esas golfas.

Su señor padre, o sea, el señor jefe, despidió de un día para otro (realmente nos despidió miércoles para que dejáramos la empresa ese mismo viernes) a más de la mitad de la empresa, o mejor dicho empresas, porque tenía sucursales en más ciudades de España. Entre ellos, la chica del departamento laboral, encargada de las nóminas, altas, bajas y Seguridad Social. Vamos, alguien súper prescindible, como podéis ver... Me pareció muy bien, eso sí, que despidiera a tres o cuatro señores que sólo iban por las tardes con varias copas de más, fumando como carreteros y que no cumplían el horario impuesto, amén de que aún sigo sin saber qué puesto desempeñaban. Casi 2.000 euros al mes por cabeza. Muerto me quedé cuando supe que había despedido a sus propios hermanos, que se encargaban de la dirección de las sucursales de otras ciudades, y también a un famoso ex ministro de economía casado con una famosa filipina que, lo creais o no, le llevaba el tema económico. El señor jefe, el asqueroso prepotente nuevo rico, nos dio el notición y él siguió comprándose Bentleys, BMWs, Mercedes Benzs, yates, aviones particulares, mansiones, Chillidas y Vuittones por doquier. Ah, y ahora está emperrado en comprar un club de fútbol por 10 o 12 millones de euros. No había dinero para pagarnos por culpa de la crisis, claaaaro......

El trabajo que yo desempeñaba era como su bibliotecario/documentalista personal. Tenía que catalogar todas sus colecciones de libros, películas, discos, revistas, etc. Trabajo súper entretenido, minucioso y cultural. Al principio estaba en un piso yo solo junto a otro compañero, sin jefes ni presiones. Este compañero fue llamado, con los meses, a la oficinal central, por lo que me quedé yo solito en el piso, donde pasé los mejores meses de trabajo de mi vida. ¡Pocos descansos de 1 hora o más que me tomé! Al año y pico, yo también fui llamado a ocupar un puesto en la oficina central, y el cambio me disgustó muchísimo. Allí había jefes, compañeros, horarios que respetar...... y descansos de 20 minutos nada más. Cuando el jefe recibió nuevo material para catalogar, volví al pisito yo solo. Luego de nuevo a la central un par de meses, luego de vuelta al piso, luego a la central... y así estuve mareado durante más de 1 año. Ah, todo por el mismo y módico precio del principio de mi contrato, para que no se diga.

De más está decir que acabé hasta los mondongos de todos y cada uno de ellos, de sentirme el último mono, el que menos cobraba, ¡el que ni siquiera tenía pagas extras!. Con mis compañeros no me llevaba mal, pero yo es que no voy a los trabajos a hacer amigos, sino a hacer lo mío, a procurar que haya buen ambiente y que me paguen cada mes. Por supuesto, jamás acudí a ninguna comida de empresa, ni a los compromisos navideños, ni a fiestas que organizaban los domingos en la casa de campo de alguno de ellos y a las que yo también estaba invitado. No, no quería casamientos con ellos. Los amigos, fuera del trabajo, gracias.

Mención especial a ellas, mis compañeras, que ya dije en mi anterior y polémico post que no quiero volver a trabajar con mujeres. Fumadoras empedernidas, en cuanto no estaba el jefe delante se fumaban los cigarros allí mismo, sin pensar en si a alguien le molestaba el humo. Yo no voy a negar que de vez en cuando me gusta fumarme un cigarro, pero lo del olor a tabaco lo odio, máxime cuando llegaba a mi casa cada mediodía oliendo como si acabara de salir de una taberna. Y luego, a las señoras se les ponía en el coño que en pleno julio, con casi 40 grados de temperatura, el aire acondicionado molestaba, y lo quitaban sin más, porque les daba la gana a ellas, mientras que todos nos asábamos de calor y comenzábamos a abanicarnos. Eso sí, recuerdo una tarde la mar de amena que me llevé una botella de champán para celebrar mi cumple sólo con ellas y nos la bebimos en el parking de la empresa antes de subir a trabajar.

Y qué decir de mi trabajo, que he sido acusado varias veces por mis amigos de tener un trabajo fácil y de poca responsabilidad en el que me tocaba los huevos a menudo. Pues me gustaría detallar mi empleo una vez más: llegaban cajas de libros de distintas editoriales con colecciones completas (estamos hablando de más de 200 libros por colección). Tenías que escribir la sinopsis de cada uno, el número de páginas, el tipo de encuadernación, el año de edición, el precio, el género... y luego, irte a la sección de autores y rellenar la biografía del escritor con su bibliografía, fotos y premios recibidos. Cuando se trataba de discos, pues tenías que ripearlos, escanear la portada, añadir los colaboradores de cada canción (guitarristas, coros, etc.) y luego, cómo no, ir a autores y rellenar la ficha personal de todos y cada uno de los intérpretes. Si tocaban revistas, pues escribir una breve sinopsis de CADA reportaje que apareciera en ella y luego, en los dichosos autores, rellenar las fichas con la vida, obra y milagros de los periodistas, fotógrafos o la madre que los parió. Con las películas igual, así que ahorraremos líneas de texto en lo que respecta a completar datos de directores, productores, actores, directores de fotografía, compositores, etc. Hay que añadir que a menudo, bastante a menudo, los datos aparecían en inglés, francés o cualquier otro idioma, por lo que tenía que traducirlo todo al español, eso cuando había información al respecto, porque de muchos autores no existía la más mínima reseña en Internet (¡el célebre Pititis del Puerto!), ante lo cual mi jefe decía que eso no podía ser, que algo debía haber. Una tarde se me exigió completar la ficha de más de 300 autores en una semana, por lo que me tuve que traer trabajo a casa sin tener por qué. Recordemos, pues, todo ello por el mismo y módico precio de siempre...... Así que ya véis, queridos amigos, tenía un trabajo súper fácil de no hacer nada, ¿verdad?

Es cierto que yo me he quedado en el paro y que, a efectos, he salido perdiendo, pero ya para terminar, ahora que esta escoria de gente no forma parte de mi vida, me encantaría imaginar que están leyendo esto, por lo que les voy a dedicar una serie de puntos:

  • Como ya he dicho, en lugar de 20 minutos, me tomaba unos descansos de 1 hora o casi.
  • Algunas tardes, en lugar de salir a las 19 h, me iba a menos diez. Y cuando llegaba a las 16:30 h, no empezaba a trabajar hasta las 17 h.
  • Cuando os llamaba los lunes para deciros que estaba enfermo, en realidad estaba tan ricamente en mi casa, ya que mi novio había venido a verme y poner esa excusa significaba que él podía quedarse un día más aquí.
  • Como érais tan listos y no pedíais justificantes de médicos, aproveché para alegar visita a los mismos (siempre a media mañana de los viernes) cuando en realidad estaba cogiendo el tren de las 13 h con destino a Madrid y llegar 4 horas antes de lo previsto.
  • Cuando los jueves a mediodía decía "esta tarde tengo sesión de ozono para la espalda y como me pongo tan malo no sé si podré venir a trabajar mañana viernes", en realidad era porque también me iba a Madrid y así tenía 1 día más. Tontos, más que tontos, que los pinchazos de ozono sólo los ponen los miércoles por la mañana...
  • Mientras os íbais a tomar café y a fumar y dejábais el departamento solo (una vez que me mandaron a la oficina central junto a todo el mundo), yo me imprimí millones de cosas a todo color y en folios de alta calidad.
  • Y como el jefe era y es tan fantoche, fanfarrón y derrochador, compraba las cosas repetidas hasta 3 y 4 veces, por lo que en mi casa tengo varias copias de libros, catálogos, revistas y películas suyas que ahora son mías.
  • Ah, y tened por seguro que si llego a saber que el jefe ya no me vuelve a llamar para continuar la labor de catalogación (tras el despido se habló que él quería que yo siguiera haciéndole el trabajo de bibliotecario, pagándome en negro, pero nunca jamás se supo), me habría traído incluso uno de los Sony VAIO que rondaban por allí... Yo habré estado puteado, pero aprovecharme, también me he aprovechado de todo. Recordad asimismo que donde más afecta la crisis es en el sector inmobiliario y de la construcción, y en una empresa que se tocan ambos palos yo ya me estaría preocupando más de la cuenta...

¡Anda y tocaros el higo!

PD: Sí, el arañazo del cuadro de Audrey que adorna vuestro salón lo hice yo.

20.3.09

Violencia




















He hecho lo posible por no pronunciarme nunca respecto a la llamada violencia de género o violencia doméstica porque es un tema muy delicado que trae muchísima cola, pero veréis, esto ya se ha salido del tiesto y no podía callarme ni un momento más. Hace algún tiempo leí un comentario en un blog sobre el tema. El visitante anónimo (cómo no) se explayaba de lo lindo contra el tema de la lucha por la igualdad y el maltrato, cierto es que con un tono bastante airado. El caso es que al leerlo pensé, "Vaya, alguien cuyo pensamiento se aproxima al mío", y me sentí tan identificado con sus palabras que empecé a escribir un borrador de un post. El post que hoy ve la luz.

Para empezar, el término violencia de género me resulta tremendamente inadecuado puesto que las noticias ÚNICAMENTE hablan de violencia contra las mujeres, por lo tanto, ¿qué pasa, que ellas son el único género habido y por haber? Perdonenme, pero si se habla así, soy el primero que se siente discriminado, porque yo podría sufrir maltrato y ya no entraría a formar parte de las víctimas de la dichosa violencia. Y es que ya está bien, señores, que estamos hasta los huevos de las histéricas feministas que sólo quieren igualdad por todas partes, hasta en los campos más absurdos (como por ejemplo, en el léxico, ¿verdad, miembras?...), y luego son ellas las peores.

En aquel comentario anónimo se expresaban muchos de los pensamientos y charlas que siempre he mantenido con gente de mi entorno, tales como luchar por la igualdad y luego, a la mínima de cambio, aprovecharse de su condición de mujer. ¿Ejemplos? Pues ponerse un escote kilométrico y un buen wonderbra para pasar una entrevista de trabajo (y siento ser tan sincero, pero es que resulta que tengo conocidas que lo han hecho y han comentado la jugada jactándose de ello, es más, ¡hasta se lo han recomendado a sus amigas!), claro que luego bien que critican a las mujeres florero. Otro ejemplo sería lo mucho que les encanta acudir a discotecas y bares donde la entrada es gratuita ÚNICAMENTE para las chicas, o les invitan a café o una copa. ¿No quieren igualdad respecto a los hombres? Pues hijas mías, pagad la entrada y las consumiciones. Lo que más gracia me hace es que ellas alegan que no es algo bueno ya que las están utilizando como reclamo para que acudan más tíos. Mmmm, ¿cómo llamaríamos a este tipo de chica? ¿Puta consentida, no? Sigamos. "Es que cobramos menos que los hombres"... pues mira bonita, fíjate qué casualidad, que en mi antiguo trabajo el que menos cobraba era un hombre, mientras que ellas tenían sueldos que iban desde los 1.500 hasta los 2.800 euros. De aquella experiencia, por cierto, aprendí que ni borracho trabajaría de nuevo con mujeres. Se sonríen mutuamente y se cuentan secretos de alcoba para luego despellejarse a la mínima de cambio, amén de no saber tener la boca cerrada y saltar por cualquier cosa. Y bueno, algo que siempre me ha puesto especialmente nervioso es lo referente a las tiendas de ropa. ¿Cuántas tiendas hay para ellas? Miles. ¿Cuántas para nosotros? Cuatro, y para colmo en tres de ellas ya han introducido línea de mujer que, dicho sea de paso, ocupa unos 200 metros cuadrados frente a los 3 que nos dedican a nosotros. ¡Como si no tuvieran bastante!, porque para más INRI los catálogos conjuntos cuentan con 20 páginas para ellas y 5 para nosotros. El gracioso anónimo también hacía mención a lo que ocurre después de un divorcio: no importa quien tenga la culpa; ellas se quedan con todo. Casa, coche, hijos y, para colmo, dinero. ¿Cuántas veces hemos visto en pelis americanas la famosa escena en la que la ex mujer le dice de muy malas maneras a su ex marido que no le importa cómo le vaya la vida, que lo que ella quiere es que le pase la pensión para sus hijos y santas pascuas? ¡Pues trabaja tú para ganar dinero, puta! La ley de este país no es que funcione como el culo y ya está, qué va, sino que también parece estar hecha por mujeres.

De modo que esta es la igualdad que queréis, ¿no? Pero decidme una cosa, bonitas mías, ¿no habréis confundido supremacía con igualdad, verdad? Es que me da a mí que sí...

Volviendo a la dichosa violencia de género, no tenéis más que comparar lo que ocurre cuando un hombre maltrata a una mujer, o cuando una mujer agrede a un hombre. Los cargos son totalmente distintos. En el primero se puede hablar de delito, mientras que en el segundo no. Repito, ¿esta es la igualdad que queréis, hijas mías? Vamos a proceder con tres ejemplos acontecidos en mi entorno más o menos inmediato...

1) Una chica, a la que llamaremos N, disfruta de un día de playa junto a su nuevo novio. En pleno beso idílico aparece la ex novia del muchacho junto a tres amigos (otra chica y dos varones). Los dos varones cogen al novio de N y lo intentan ahogar en el agua. Mientras tanto, en la arena, las dos chicas (de complexión bastante atlética, por cierto), le están metiendo una buena paliza a N, la cual no entiende qué narices está pasando. Acaban todos en comisaría, donde la atlética ex novia acaba de denunciar a su ex novio y a N por maltrato. Lo que es peor es que todos creen a la hija de puta de la ex... Me consta que a día de hoy, la tal N sigue en rehabilitación debido a los daños ocasionados, tanto físicos como psíquicos.

2) Un asiduo cliente de un restaurante que frecuentamos contaba el otro día que el domingo había acabado pasando la noche en la cárcel por culpa de su esposa. La gentil muchacha se había bebido nada más y nada menos que una botella de vino y media de ron antes de que él llegara a casa. Una vez allí, la tiparraca comenzó a insultarle y a pegarle (días después él seguía llevando las marcas de los arañazos en la cara), a lo que él respondió con un empujón, porque el cuerpo es así de sabio y sabe que ante un ataque hay que defenderse. Resta decir que no era la primera vez que la señora hacía alarde de su especial cariño hacia su marido... El caso es que ni corta ni perezosa, y tras recibir el empujón, llamó a la Policía y denunció a su esposo por malos tratos. Y ya véis que solución tan rápida dio la ley: a la cárcel, venga, sin decir ni mú. Gracias a un abogado, salió al día siguiente y le fueron retirados todos los cargos, incluyendo la ficha policial.

3) Un chico artista, llamémosle C, que pinta y hace retratos. Tiene un estudio alquilado junto a otros artistas y allí es donde se congregan para trabajar y guardar sus obras y todo el material que necesitan. En el grupito hay una chica la cual le hace la vida imposible a C porque sí, porque le sale a ella de las narices. Entre otras cosas, le tira los cuadros, le toquetea el material, se lo pone todo patas arriba... y no contenta con eso, le hace la vida imposible con amenazas e insultos, por lo que C lleva casi medio año sin aparecer por el estudio que él también está pagando, porque es que ni siquiera pega ya ojo por las noches.


Y así varios más, por lo que me vais a perdonar si cada vez que aparece una noticia de violencia doméstica en la tele cambio de canal o directamente la apago, o que ponga los ojos en blanco cada vez que veo en algún blog que alguien ha puesto un contador que refleja el número de mujeres asesinadas en España, o incluso que me eche a reír cuando veo anuncios publicitarios del estilo "Contra el maltratador, tolerancia cero". Algunas pobres personas (es que me niego a hablar exclusivamente de mujeres, porque el maltrato lo sufre mucha gente de DISTINTO GÉNERO) no se lo merecerán, pero otras me temo que se lo buscan, y además bien buscado. Este es un tema lo bastante serio como para frivolizar, como también digo que a día de hoy los noticiarios sólo tratan este tema, cuando, que yo sepa, a diario también ocurren raptos, atropellos, maltratos infantiles, pederastia y demás desgracias.

Pero ojo, mucho ojo, que no se vaya a equivocar nadie, que aquí estamos todos a la defensiva, esperando a que alguien diga algo para saltar sobre él/ella, porque ya sabemos todos que de un tiempo a esta parte está de moda que todos estemos a favor de lo mismo y que defendamos lo mismo, y quien no lo haga, ¡madre mía qué sacrilegio y todos con las manos a la cabeza!...... Pues no, yo no lo haré si no estoy plenamente de acuerdo. Y ni por asomo me estoy posicionando a favor del maltrato (es que ni siquiera tendría que hacer este apunte), ni tampoco me estoy volviendo un misógino (tengo madre, hermana, sobrina, primas, tías, madrina, amigas... y las quiero/respeto mucho a todas). Pero lo que sí tengo claro es que a este tipo de mujer feminista a ultranza, historiada y resabiada a más no poder, que se conoce todas las leyes y le encanta poner denuncias y reclamaciones, que se comporta prácticamente ya como el tío más burdo y rudo que te puedas encontrar, que no se corta un pelo a la hora de levantar la voz y hablar mal a la gente y que incluso asegura estar "hasta la polla", a esa misma, a ese tipo de mujer en particular es que sería yo mismo quien la quemaría en la hoguera.

Y ya que estamos en plan confesiones, y para rizar más el rizo, añadiré más fobias sociales a la lista. Os diré que veo bien que haya gente vegetariana (de hecho yo no soy muy carnívoro que digamos, y mejor dicho, no es algo que vea ni bien ni mal) pero que no aguanto a los extremistas que se colocan con pancartas en la calle para pedir que no lleven más animales a los mataderos y que luego te los ves comiéndose un perrito caliente, porque claro, las salchichas frankfurt nacen de los árboles, todo el mundo lo sabe. A mí lo de que maten a los animales me da mucha pena, y mira que no me gustan. Confieso que casi he llorado cuando en mi casa han matado a un conejo para cocinarlo con arroz, pero por desgracia el mundo funciona así, y los animales fueron creados para servir al ser humano por mucha lástima que nos dé. Y en cuanto a los vegetales, ¿acaso no son seres vivos, pedazo de lumbreras? Pues eso. Tolero mucho menos a las "señoras" que llevan pieles auténticas. Me encantaría poder pintarles los abrigos con un spray de color rojo o amarillo, lo que más vistoso fuera. ¿Y qué me decís de la caza? Esos señores tan machos que disfrutan yendo los fines de semana a cazar al campo y luego exhiben las piezas en las paredes de sus casas con todo el dudoso orgullo del mundo (doy fe de ello, que he ido a casas con semejantes estandartes). De las corridas de toros ya hice una ligera mención en otro post, por lo que ahora sólo quería añadir lo del famoso temita de la medalla que le han dado al hijo de la cocainómana que se murió en la bañera, hecho ante el cual sus compañeros de profesión están devolviendo las suyas por vergüenza y desacuerdo con el ganador de este año. No señores, ¡vergüenza os debería haber dado a vosotros recibirla por hacer supuesto arte y celebración de la matanza lenta y pública de un animal! Y por último, y cómo no, fiel a mi estilo y por muy apolítico que sea, no estoy ni estaré JAMÁS a favor de Zapatero y su gobierno. Y es que por mucho que me gusten los tíos no tengo por qué tragarme su partido a la fuerza tan sólo porque hayan legalizado las bodas entre personas del mismo sexo (o como absurdamente dicen ahora por ahí, "de hombres que mantienen relaciones con otros hombres"). Os recuerdo, queridos y queridas, que no por el hecho de pertenecer a la izquierda van a aceptar la homosexualidad como si fuera algo normal que se lleva de serie, o que en la derecha todo el mundo nos va a ver como alienígenas. Buenos y malos, a favor y en contra hay tanto en un bando como en otro. Así que menos fijarse en los ideales políticos y menos tachar de fascistas a la primera de cambio sólo por pensar de distinto modo. ¡Si no lo decía reventaba!

Ea, pues feliz finde nos dé Dios (ay calla, que ahora todo el mundo también se ha hecho ateo/agnóstico y se enorgullece de proclamarlo a los cuatro vientos...)

16.3.09

Desmarcado




















Hay que ver lo poco que caso con los gustos de la mayoría... Muchos se piensan que es una pose más o menos forzada y que sólo trato de desviarme del camino para resultar distinto a todo el mundo y ser el más indie de la pandilla, pero si queréis que os sea sincero no es algo que yo busque o planee, más que nada porque no resulta nada fácil ser tan exquisito, crítico y exigente. Ya quisiera yo sentirme atraído por las cosas que le gustan a todo el mundo porque de ese modo podría contentarme con cualquier cosa, como por ejemplo ir a un bar y saberme todas las canciones y disfrutar de ellas, como hace el resto; o que me hiciera gracia el mismo humor que aplauden los demás, o volverme loco con el grupo o artista musical del momento que tantísimo revoluciona a todo el mundo, pero es que yo no soy así. Todavía recuerdo cuando fuimos a ver la terrible obra "¡Qué viene Richi!" y nosotros éramos los únicos en todo el teatro que no se rieron lo más mínimo, sintiendo una envidia atroz hacia todos aquellos que habían gastado bien su dinero. Llegamos a la conclusión de que nosotros éramos los raros. No hay otra explicación.

Otro ejemplo de algo que pegó con fuerza en su momento y de lo que todo el mundo hablaba y a día de hoy sigue hablando maravillas fue/es "The Ring", una de las películas más prescindibles del llamado género de terror de los últimos años. Y bueno, lo de terror es relativo, porque yo no se lo vi por ningún lado, así que sigo impresionándome (para mal) cada vez que alguien me comenta que es su peli de miedo favorita y la que más ídem le ha dado. Y después de ver "Camino" el sábado pasado me sentí igualmente decepcionado y horrorizado. Es muy rara, agobiante y angustiosa, si bien es cierto que el director, Javier Fesser, plasma a la perfección las exacerbadas creencias religiosas de esa secta para gente acomodada llamada Opus Dei. El aplauso del final, cuando la niña muere, es cuanto menos ridiculísimo y de vergüenza ajena. La verdad es que me esperaba otra cosa, pero bueno, no olvidemos que Fesser también filmó "La gran aventura de Mortadelo y Filemón"...

Dita Von Teese tendría todas las papeletas para gustarme: su estética de pin-up, sus números de burlesque, su estilazo haute couture... pero en cambio, y ante la sorpresa de la gente que me conoce, me deja bastante indiferente. ¿Y Fangoria? ¿Cuántas veces habré dicho ya que mi época favorita es la que llega hasta "Interferencias", y que a partir de ahí (de "Una temporada..." en adelante) cero patatero, precisamente cuando empezaron a tener más y más fans? Pues en serio, no es algo que haga porque sí. Yo creo que me horroriza que de repente algo guste a todo el mundo como si ya no existiera nada más y mi cuerpo reacciona volviéndose un moderno alternativo que busca justo todo lo contrario (risas). Lo que ya no me queda tan claro es si lo hago por convicción propia o ni más ni menos que para tocarle los huevos a los demás ^_^

Y por cierto, en breve se va a editar en dvd una de las series que más me gustaban de pequeño, "Falcon Crest". ¿Perderá el encanto al verla de nuevo después de más de 20 años? ¡Ay, lo que me gustaba Melissa! ¿Qué pensábais, que me iba a pirrar por Angela Channing? No bonitos, que ese personaje era precisamente el que le gustaba a toda la gente...

13.3.09

Star Wars: The exhibition

He perdido la cuenta de las veces que he intentado ver la saga Star Wars y de las veces que he terminado perdiendo el hilo o aburriéndome sin más. Creo que no estoy hecho para la sci-fi y mucho menos para el producto de George Lucas. Pero yo estoy empeñado en que me guste, así que intentaré darle otra nueva oportunidad a ver si esta vez hay suerte. A favor tengo que me gustan los personajes y la iconografía que rodea a la serie. ¿Y quién sabe si también pruebo suerte con los capítulos antiguos de Star Trek? ¡Ese Spock y esa impagable melodía!

En Madrid está a punto de finalizar la exposición con material original de las películas, y a pesar de no ser fan debo decir que me gustó bastante el recorrido (decorado como si del interior de una nave espacial se tratara). Resta decir que ayudó bastante el hecho de que la entrada me saliera gratis con el carnet del paro... A continuación dejo algunas fotos para todos aquellos seguidores que no hayan podido ver la exhibition en persona.

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