23.3.06

3x1

Damas y caballeros, por primera vez y sin que sirva de precedente, ¡¡¡hoy post triple!!!

Empezamos por un nuevo meme que vi en el blog de Mara Jade y que me gustó bastante por aquello de que no está tan trillado como otros juegos en cadena. Las instrucciones son las siguientes: coge el libro más cercano a ti y ábrelo por la página 123. Busca la quinta frase o párrafo y postea el texto en tu blog. No busques el libro más guay que tengas o que puedas encontrar. Sólo el más cercano.

Pues bien, el libro que me estoy leyendo en estos momentos es "Courtney y yo", de Lucía Etxebarria (Espasa Calpe 2004), un ensayo-biografía sobre Courtney Love, señora de la que siempre estaré súper a favor y de la que me considero un mega fan. Lucía es mi escritora favorita, por mucho que le pueda joder al mundo. En la página 123 he encontrado ésto:

"Pues eso, que Orlan sí que hace de la cirugía una estrategia subversiva, mientras que Courtney hace de ella una estrategia reproductora del sistema de poder que presuntamente cuestiona. Y encima, para nada. Se alía al poder, pero no consigue su porción de tarta. Porque, al fin y al cabo, ¿qué posición de poder tiene una tía que, en primer lugar, no ha hecho casi ningún papel de protagonista absoluta y, en segundo lugar, no hace sino interpretarse a sí misma?."





















Seguimos con esa lista tan fantástica que suelo hacer yo cada x tiempo y que incluye los discos de bonitas portadas que acaban de entrar en mi cedeteca. Los de este mes:

Ben Lee ---> "Awake is the new sleep"
Honeydogs ---> "10,000 years"
Any Winehouse ---> "Frank"
Poe ---> "Haunted"
The Chalets ---> "Check in"
Corinne Bailey Rae ---> "Corinne Bailey Rae"
Beck ---> "Sea change"
Hanne Hukkelberg ---> "Little things" (gracias Gatchan)
Shaznay Lewis ---> "Open" (gracias Luigi)
The Postal Service ---> "Give up"
Ivy ---> "Long distance"
Super Furry Animals ---> "Love kraft"
Sheryl Crow ---> "Wildflower"
Styrofoam ---> "Nothing's lost"
Earth, Wind and Fire ---> "Greatest hits"
Echobelly ---> "Gravity pulls"
















Y por último, las películas que he visto recientemente y que más me han gustado:

"La gran aventura de Pee Wee", la primera película dirigida por Tim Burton, todo un clásico. "El gurú del sexo", muy divertida, y con Heather Graham, que me encanta, y con esa preciosa canción de Billy Joel en su BSO. "The Rocky Horror picture show", otro clásico que seguía sin ver y que ya era casi imperdonable. "La casa de las dagas voladoras", me encanta este tipo de cine asiático, los colores que emplean, las coreografías, y Zhang Ziyi, preciosa como de costumbre. "Los sexoadictos", de John Waters, una cinta absolutamente corrosiva que me ha hecho reír de una manera escandalosa. "Dune", de David Lynch, recuerdos de los añorados 80, y mira que no me gusta la sci-fi, pero la que se hizo por aquel entonces tiene un encanto peculiar. "La novia cadáver", tan emotiva y fabulosa... ¡ya son dos las veces que Tim Burton me hace llorar! Y "La feria de las vanidades", con Reese, que me gusta un montón y que ya estoy empezando a cansarme de que la anuncien como "la oscarizada Reese". Esto de que les den un Oscar conlleva a la etiqueta de rigor... yo no podría. Quedarse de nuevo en paro, por su parte, conlleva a darse estos atracones de películas y discos.

Deberes para mis lectores: decidme qué discos y películas habéis escuchado/visto recientemente.

Y por otro lado, monísimo el muñeco Marsónico, ¿verdad? ;D

21.3.06

Mi nariz


















La gente se acuerda de mí cuando huele a vainilla. Es ya un hecho demostrado y está más que confirmado. Hubo un tiempo, y supongo que sigue habiéndolo, en el que mis amigos olían un perfume de una famosa marca italiana y me relacionaban con él al instante. Son mis olores favoritos, los que llevo según la ocasión, y me encanta que se le ponga mi cara a esos aromas. Son dulzones, y me gusta pensar que así es el recuerdo que guardan sobre mi persona.

En mi vida, los olores son de vital importancia. Yo soy muy dado a los recuerdos, a la nostalgia, y no encuentro mejor billete de vuelta al pasado que un olor, más incluso que una fotografía, al menos en mi caso. A veces me emociono cuando huelo algo y pienso que dentro de muchos años me hará recordar a determinadas personas, como por ejemplo a mi madre haciendo flanes (intenso olor a vainilla y caramelo) o a mi padre tras haberse puesto after-shave. Es la memoria la que respira, y tiende a ser feliz. Proust dijo que una determinada fragancia nos hace evocar la vasta estructura de un recuerdo.

Me gusta el olor corporal de ciertas personas de mi familia, por ejemplo de mis sobrinos, que no precisan de perfumes ni aditivos varios. Me gusta cómo huele mi madre. Me devuelve de inmediato a la infancia. Me siento como en casa.

Café con unas gotas de anís, zumo de naranja, batido de fresa, magnolias, ozono tras la lluvia, alcohol de romero, tierra mojada, jazmín, bizcocho horneándose…

Dicen que los Aries somos muy dados a los olores dulces, casi pesados, y me temo que en mi caso se cumple al 100%. Vainilla, canela, chocolate, frambuesa, coco… me entusiasman. Otra cosa bien distinta es que yo haga referencia a tanta dulzura a nivel personal. Pero eso… eso es otra historia.

14.3.06

Primavera que sí llega














Recientemente leí en el extinto blog de Always Candy la siguiente frase, y me gustó mucho porque me sentí totalmente identificado con ella: “Siempre me ha parecido de lo más absurdo amenazar con irse de los sitios porque parece que se les tenga que "dorar la píldora" para que no se vayan,...y los que dicen eso nunca se van”. La tomo prestada con el fin de explicar muy brevemente que yo no liquidé mis blogs, sino que los cerré temporalmente hasta que me encontrara un poco mejor. Odio toparme con fotologs y blogs de personas que se despiden de un modo dramático, asegurando no volver, y que a los dos días vuelven a las andadas. El día que cierre de veras, lo haré y no habrá marcha atrás. Necesité hacer un paréntesis porque, tal y como anuncié, mi moral estaba totalmente rota y sentía la necesidad de avisar al personal que durante un tiempo no iba a dar señales de vida, que para eso se toma la molestia de pasar por aquí y leer lo que escribo, y yo me debo a mi público… pero hete aquí que la tormenta comenzó a pasar, como era natural, y ahí fue cuando pensé que ya era hora de anunciar el retorno a Blogger. ¡Ta-ta-chaaaan!

Tenía muchas ganas de postear mis preciosos carteles de reapertura. Feo está que lo diga yo, pero es que me quedaron monísimos. Incluso mi hipotético epitafio… ¡¿a cuántos conocéis vosotros que anuncien con tanto estilo un cierre por reformas?! Fanmakimaki, por cierto, tú que tan fan eres de mi arte, muy mal me parece que no me comentaras el diseño de la esquela (risas). Mi estado actual es bueno. Ya he conseguido calmarme tras los últimos acontecimientos, y no, no voy a dar detalles de lo que ocurrió. Eso sí, vuelvo a estar sin trabajo. Y sí, sigo buscando como un loco. Este año me prometí a mí mismo no alterarme más de la cuenta, y aunque ya haya cometido un desliz intentaré controlarlo más. Vamos hombre. Y encima llega la primavera, que tanto me gusta… será porque nací en abril.

Pasan cosas malas, pero a cambio llegan buenas nuevas, como por ejemplo mi ansiado iPod blanco de 30GB que tanto y tanto necesitaba y que ahora me acompaña a todas partes, haciéndome ver la ciudad y los viajes en coche de un modo absolutamente distinto y musical. Paisajes musicales, que diría Gatchan. Hoy no voy a hablar mucho de mis últimas adquisiciones musicales, tan sólo que he recuperado mi fase Kylie. También que me encanta el último disco de Sheryl Crow, pero bueno, me suele gustar todo lo que hace esta señora. Me he hecho fan fatal de los Honeydogs, un grupo que forma parte de la compañía creada por mi queridísima Aimee Mann, y que como cabía esperar tienen un estilo parecido a mi musa. Y poco más, para la primavera el tipo de música que me gusta escuchar es más bien tranquilito y casi acústico, de ahí que “Sea change” de Beck sea uno de los discos que más me está acompañando estas soleadas tardes (otra de las cosas buenas que tengo ahora, tiempo libre para hacer el vago). Me he comprado mil quinientos cd’s y dvd’s originales a muy buen precio, entre ellos “Magnolia” (esa película que gira en torno a las canciones de Aimee Mann) y la edición de lujo de “La Novia Cadáver”, que me ha parecido una preciosidad de película. Aunque yo, a la novia, más que a Helena Bonham Carter, la veo más similar físicamente a Angelina Jolie (¡¿pero cómo se puede ser tan guapísima?!). Asimismo, he arreglado mis asuntos pendientes con personas con las que había tenido alguna discusión en los últimos meses y ahora todo vuelve a marchar correctamente.

Sirva este post como (re)toma de contacto con vosotros. Dentro de poco más y mejor. ¿Será este mi amago de post más o menos breve que tanto tiempo llevo intentado crear? Lo dejo en vuestras manos…

7.3.06

Versión 2.0

1.3.06

Fin (de la primera parte)





















Necesito poner en orden algunas cosas. Malos tiempos de nuevo. Volveré, os lo prometo.

27.2.06

Casi imposible

















Mensaje para mis fieles y para todo aquel que guste de pasarse por aquí de vez en cuando: en estos momentos mi vida transcurre de un modo acelerado y sin pausa y no he encontrado el momento de poder actualizar este blog. Confío en poder hacerlo en breve, así como visitar vuestros espacios y poder contestar vuestros posts en la medida de lo posible. No tengo tiempo ni de ponerme nervioso... ¡¡¡No os olvidéis de mí, porfa, que yo no me olvido de vosotros!!!

Besos y abrazos para todos.

17.2.06

Trotamundos urbano





















Este sí que (espero) va a ser un post breve, para que no se queje nadie, hombre ya, aunque tampoco prometo nada, ojo. Este es el último fin de semana que paso como desempleado, porque a partir del lunes empiezo a trabajar en una tienda súper pija, en pleno centro de la ciudad, en el casco antiguo, junto a maravillosos monumentos arquitectónicos. Lo que más me gusta del asunto es que se trata de una tienda de antigüedades y piezas exclusivas encontradas y traídas de India, África y lugares recónditos y exóticos. De modo que de ahora en adelante voy a ser una especie de Fanmakimaki trotamundos, sólo que sin salir de Murcia.

En la tienda también se precisa buena mano para pintar y restaurar artículos, y han dado con la persona idónea. No es por echarme flores, pero ya sabéis que yo nací siendo artista y esas cosas se me dan bien. El día que hice la entrevista estaban redecorando con pintura dorada un cuenco antiguo, y ayer, justo cuando firmé el contrato, lijaban un par de imperfecciones y daban una mano de barniz a una mesa súper rarísima de madera que no habría desentonado en una película de Tim Burton.

Seremos dos chicas y yo. A veces colabora una monja en las tareas de restauración. Los últimos artículos que han llegado son una especie de cometas de madera rarísimas, a la par que chulísimas, con forma de dragones chinos. Geniales.

Todo esto surgió del modo más inesperado y prácticamente ridículo, en el sentido de que alguien me dice que iba a encontrar trabajo a través del INEM y me hubiera reído en su cara a carcajada limpia. Sí… el INEM me mandó una carta citándome en dicho establecimiento y yo me personé a los dos o tres días. Al concluir la entrevista, y previo aviso de que tenía que entrevistar a más gente, la chica me guiñó un ojo diciéndome: “Yo creo que tú vas a tener suerte, ya verás”. Y fijaos, a la semana exacta me han llamado para decirme que he sido el elegido por una cuestión de muy buenas vibraciones.

En cuestión de 1 día todo ha cambiado a mi alrededor. Es sorprendente, pero después de tanta entrevista y tanto currículum enviado y tanta solicitud y tantos viajes a las empresas, digo yo que ya era hora de que me saliera algo decente. Esta semana se me despidió otra alumna por haber completado ya los conocimientos que deseaba tener, así que me encontré con que cada vez me iban quedando menos clases y que no encontraba nada mejor. Como complemento está genial, pero no para tenerlo como trabajo de por vida. Las cosas han cambiado hasta en mis tareas de profesor particular, porque a una de mis alumnas ya ni siquiera le doy clases de informática o fotografía, ¡sino que ahora estamos con historia del arte e historia contemporánea! Muy fuerte. Supongo que aprovecharé mi día libre para dar las clases que pueda y ganar un dinero extra que nunca, absolutamente nunca (y mucho menos en mi caso), viene mal. Y digo esto porque el que yo firme un contrato equivale a salir inmediatamente de compras. Y ayer pasé media tarde en la tienda U de Adolfo Domínguez comprando complementos, porque a excepción de su ropa, me gusta su ropa interior, sus zapas, sus cinturones y sus bolsos/bandoleras. No os digo más… Tendré que trabajar los sábados, pero a mí ya me da lo mismo todo. Mi día libre será el lunes. Me hubiera gustado tener un trabajo como diseñador gráfico, de lunes a jueves todo el día, viernes sólo por la mañana, pero tampoco puedo estar esperando a que me llegue una oportunidad así de perfecta. Ya estamos en una edad y en unas circunstancias en las que hay que abrirse a más empleos. No obstante, y como decía al principio, es sorprendente, porque justo tras firmar el contrato, y en plena jornada de compras con mi mejor amigo, mi móvil sonó dos veces prácticamente seguidas, de dos empresas distintas que han llegado a mí gracias a contactos que tiene uno. Tengo que realizar la página web de cada empresa, así como unos manuales (uno en formato papel y otro en formato cd interactivo) para unos cursos que van a ofrecer a distancia a otras empresas. No sé de dónde voy a sacar tiempo, pero he dicho que sí a todo. ¡Será porque quiero comprarme un VAIO!

PD: Terminantemente prohibido dejar comentarios en plan “¿Ves?, ¡te dije que todo llegaba, que no había que desesperarse!”, porque es la frase que más veces he escuchado en menos de 24 horas (risas)

15.2.06

Historietas (o los últimos restos mortales del dodo)





















Me he propuesto escribir posts más cortos. A la gente se le hace muy cuesta arriba leer tanto y tener que comentar después. Pero es que yo soy así de radical: o no escribo absolutamente nada o lo escribo absolutamente todo.

El otro día, en Zara, se me acercó un chico extranjero preguntándome si la camisa que había elegido era de hombre. Le dije que sí, y como tampoco entendía la simbología de las tallas de ropa, le comenté que en lugar de la M yo le veía más bien con la L, que fuese a cambiarla. Y lo hizo. Todo esto me salió la mar de fluído en inglés y recordé mi entrevista (por llamarla de algún modo) para Ikea y mi frustración al ver como mis convicciones acerca de mis conocimientos de inglés se me iban al traste. Las he recuperado otra vez. Hay cosas que sabes hacer muy bien, o simplemente bien, pero cuando estás bajo presión o te sientes observado no puedes evitar que te salgan mal. Me preguntó si hablaba inglés, le dije que un poquito porque ya no sé hasta dónde puedo llegar, y acabó interesándose por mi procedencia, si era español y todo eso. Le dije que sí y con las mismas pagué y me fui porque tenía prisa. Sólo me habría faltado que me enseñara la mano cubierta de chapas... ¡o peor aún, otra cosa! (ya se sabe que los negros...).

Mi mejor amigo ha cortado la relación sentimental que mantenía desde hace casi 8 años con su pareja. Lo hizo en Nochebuena y yo me he enterado esta semana. No me he cabreado con él porque sé perfectamente que cuando uno sale de una relación no quiere que nadie sepa nada por miedo a que las cosas se estropeen mucho más (la inocencia de pensar que todo se va a arreglar). El caso es que no ha pasado ni 1 mes y ya está con otra persona. Mi amigo no sale nunca, no se relaciona con nadie nuevo salvo con las personas a las que conoce desde hace años. No acude a fiestas ni tampoco frecuenta bares, ni siquiera tiene Internet en casa, y no pisa jamás los cibercafés. La misma actitud pasiva cuando se trata de buscar trabajo: no compra periódicos, no se apunta a bolsas de trabajo, no se prepara oposiciones, no mira ofertas. Es una de esas personas que se levantan todas las mañanas prácticamente a la hora de comer y que se queda hasta las tantas de la madrugada viendo la tele. Por lo tanto, yo no puedo evitar pillarme un cabreo del quince cada vez que me comenta que le ha salido trabajo o que, como ha ocurrido ahora, ha conocido a alguien nuevo. ¿Por qué me cabreo? Porque él no hace nada y las cosas le caen del cielo. Y los que nos esforzamos y casi volvemos locos por conseguir determinados objetivos vemos que no son recompensados nuestros esfuerzos. No sé a vosotros, pero a mí me cabrea ésto.

Los contadores que instalé en mis dos blogs de Blogger me indican que los Rayos D ganan a Proceso Estático por unas mil doscientas visitas más. Es decir, que la gente prefiere leerme 1.200 veces antes que verme. Un poco preocupante, ¿no? ¡Seguro que si fuese al revés me estaría quejando igualmente! Y no, no voy a optar por mostrarme desnudo en mis fotos para atraer más público. Quiero pensar que a la gente que me visita le da mucha pereza pinchar en mis enlaces... anda, hombres/mujeres de Dios, prodigaos más por mi parte gráfica ¡¡¡JO!!!

Musicalmente seguimos nutridos. Discografía completa de Ivy (todo muy bonito e inspirador, ora bailable, ora atmosférico-relajante, a pesar de haber destrozado uno de mis temas favoritos: "Digging your scene" de los Blow Monkeys), “Bad karma” de Hecq (una vertiente súper oscurísima e inquietante de la electrónica –el título no presagia nada positivo-, algo así como la terrorífica imagen de los vídeos de Aphex Twin hecha música, aunque con un precioso y sorprendente packaging), “Coles corner” de Richard Hawley (¡qué delicia de disco!, y otra bonita portada), discografía completa de Paloalto (rock independiente, muy en la línea de Neve). Al fin tengo en cd el único disco de Janet Jackson que me gusta, “Rhythm Nation 1814”, una producción de 1989 que se presentó al mundo a modo de mini película de 30 minutos, filmada en blanco y negro, en una ciudad al más puro estilo “Metrópolis”, y conteniendo la mayoría de las canciones del disco. Me impactó y gustó tantísimo que mi padre me acabó comprando el vinilo. Ahora, diecisiete años después, y ya que jubilé hace tiempo a mi tocadiscos, vuelvo a disfrutar de él. Por otra parte, y ya que soy tan dado a los revivals, estoy rescatando del olvido a los artistas británicos de esa época dorada de principios de los 90 que formaron parte de aquel movimiento neo-psicodélico también conocido como el sonido Manchester. Echobelly, The Charlatans, Happy Mondays, Soup Dragons, The Stone Roses, Primal Scream, Ride... ¡¿alguien recuerda esta fantástica época?! Tras los prolíficos y divertidos años 80, fue lo mejor que le pasó al mundo de la música.

La ilustración de hoy muestra una escena del libro "Alicia en el país de las Maravillas", de Lewis Carroll, y es el primer encuentro de Alicia con el señor Dodo. El mundo de Alicia, así como el del mago de Oz, es una de mis más frecuentes e inagotables fuentes de inspiración. Del mismo modo, ambos libros y/o películas van unidas irremediablemente a mi infancia y, por consiguiente, a mi vida. Para colmo, Aimee Mann tuvo que poner al dodo en la portada de su tercer álbum para demostrar de nuevo que tenía que ser mi artista fetiche por excelencia sin más narices.

Finalmente, la otra noche estuve cenando con unos amigos en un restaurante asiático al que seguíamos sin ir, y se obró el milagro que tanto tiempo llevaba esperando: probé el sushi. Mi amiga P, sentada a mi lado, lo tuvo que escupir inmediatamente en su servilleta. A mí me gustó más de lo que pensaba, aunque tampoco para repetir a diario. Luego fuimos a tomar unas copas a un irlandés y, para no variar, tiré mi gin-tonic, prácticamente recién servido, sobre los vaqueros de P. Es bastante habitual que tire mis copas, así que tened cuidado si algún día coincidimos en una fiesta. Al día siguiente salí a cenar con mis padres y comí pollo a las brasas. De oriente a occidente en sólo 24 horas. Aunque tal y como estamos con la gripe aviar y su inminente llegada a nuestro país va a ser cuestión de olvidarse de Asia...

11.2.06

Perdido en el espacio












Aquella noche volvía a casa en coche por la 24. Me encontraba inusualmente inquieto. Me desvié de la autopista sin motivo aparente, siguiendo las indicaciones que había visto en una de esas señales de piedra. Sentía que debía ir por ese camino.

Una vez fuera de la autopista se hizo inmediatamente de noche. Muy de noche.

Estaba escuchando una vieja cinta en mi radiocasete, y cuando terminó… un silencio mortal llenó el coche. Ante mí había una avenida de árboles alineados a ambos lados de la carretera. Se veían hermosos bajo la tenue luz crepuscular. A lo largo del camino podía ver las granjas. La luz que procedía de sus ventanas era tan acogedora como ominosa. Imaginé las discretas vidas de los granjeros que vivían allí.

Una gran oscuridad descendió hasta posarse sobre los faros delanteros. Me sentí aislado… absurdo. “¿Qué estoy haciendo aquí?”. Detuve el coche al instante. Di media vuelta y regresé a la autopista. Dejé el radiocasete apagado y conduje a casa escuchando únicamente el ruido del motor.

Cuando llegué me dirigí directamente al sótano, al pequeño cuarto donde suelo escuchar música. Puse varios discos en vano… tratando de encontrar algo que animara y mantuviese a flote mi pésimo humor. Fue entonces cuando encontré un disco que no era capaz de recordar. Ni siquiera el título me resultaba vagamente familiar. Lo puse en el plato del tocadiscos y coloqué la aguja sobre él.

Era maravilloso. ¡¿Cómo podía haberme olvidado de aquel disco?! Durante los 2 o 3 minutos que duró la canción me sentí traspasado… liberado de mis preocupaciones triviales y mi autocompasión. Y entonces, el disco terminó.

“Oh, vaya…”

8.2.06

Andanzas en la milla de oro
















Nenes y nenas, Marsónico ha vuelto, más prolífico que de costumbre, y será mejor que os aprovechéis de la oferta especial y limitada porque yo me conozco y seguro que dentro de poco me tocará una época de vacas flacas o falta de inspiración para actualizar tan a menudo. De momento os notifico que la segunda parte de mis memes pendientes no se llevará a cabo por una cuestión bastante simple: no puedo hacer un alfabeto musical y colocar en cada letra todos los artistas que me gustan porque me temo que a la hora de publicarlo me llevaría una semana entera… soy una persona demasiado mitómana y no puedo hacer algo así, ¡lo siento Gatchan! Supongo que un par de fotos más con alguna sonrisa impagable servirán como disculpas por no haberte devuelto el meme irresuelto. Y por cierto, que estoy trabajando en mi futura web donde ofreceré miles de servicios (ninguno de ellos sexual, os aviso). Más información, aquí.

Me he enamorado hasta las trancas de “Sun, sun, sun” (Sub Pop Records / 2006), el segundo álbum de The Elected, un grupo de cuatro californianos al que le hacen unas fotos preciosas y cuya portada de dicho cd me vuelve aún más loco si cabe con ese aspecto envejecido, de hecho esa fue la principal causa por la que me hice con él. Es el primer disco del año que se convierte en uno de mis favoritos, y el más reciente, ya que salió a la venta el día 24 de enero. Seguí la recomendación a través de la Rolling Stone de este mes, con Madonna en portada, y realmente no me ha defraudado, para colmo ellos ya lo catalogaban como uno de los mejores discos del año que acaba de empezar, y que yo lo afirme también sólo demuestra lo evidente –está claro que no será así para todo el mundo. Por ahora sólo me falta escuchar el nuevo de Belle and Sebastian, “The life pursuit”, y ver si me dejan el mismo buen sabor de boca que de costumbre. Una de las principales causas por las que necesito ya mi ansiado iPod negro de 30GB es para poder transferir y disfrutar de toooooooodos mis nuevos discos que sigo sin escuchar a día de hoy por motivos que van desde las prisas hasta las multitareas. Por ejemplo, las discografías completas de Fiona Apple, Matt Bianco y Nick Drake. Y muchos, muchos, muchos más… esto es lo malo de tener tanta música, que luego no disfrutas de los discos del mismo modo que si a tu cedeteca llegara un disco nuevo cada mes o mes y pico. En mi caso, hay días que a mi cedeteca pueden llegar a entrar perfectamente más de 10 discos. Así no hay manera, ¿lo veis?, ¡¡¡NECESITO YA UN IPOD, HOMBRE!!!

Aparte de todo esto, hoy estoy aquí para narrar mis peripecias en algo tan aparentemente sencillo como salir de compras y que acabe convirtiéndose en un pequeño catálogo de estulticias. Yo soy súper consumista, por eso me viene tan de perlas este trabajillo extra de profesor particular que me salió hará cosa de tres meses, aunque lo malo del asunto es que las clases las doy justo en la zona peligrosa de Murcia: Gran Vía y alrededores, o lo que es lo mismo, el epicentro de Inditex. A veces nada más salir de dar una clase y de haber depositado mi sabiduría en casas ajenas me planto en las tiendas y me compro alguna cosita. El otro día sin ir más lejos, dispuestísimo que iba yo a comprarme el jodido iPod y me suelta la dependienta del Corte Inglés –riéndose en mi cara- que están agotados y que Apple no les ha notificado nada acerca de una nueva remesa, que me pase en Febrero… pues lo que hice fue pasarme, pero por Zara, y adquirir un montón de prendas para apaciguar mi cabreo. Modernas tocapelotas… ¡ahora nos ha dado a todos por el iPod! La otra mañana, por cierto, en Pull & Bear, me estoy probando unos baggy jeans en esos enooormes probadores que nos han puesto nuevos y de repente empieza sonar el “Do you want to” de Franz Ferdinand, ¡qué subidón! Sé que la mitad de los que me leéis odiáis a este grupo, pero chicos, lo siento pero a mí me encantan, y desde que he descubierto que uno de ellos tiene un culo de alucine, pues como que me gustan más (…). Bueno, pues nada, que allí estaba yo, cantando y bailando comedidamente mientras me probaba los vaqueros, y al mismo tiempo alucinando por el hilo musical ya que por norma general y por Norma Duval allí siempre suelen poner música house o lounge. Pero bueno, el probador era lo bastante grande como para llevar a cabo semejante performance, porque, en serio, qué gusto da probarse la ropa así, y no en esas cajas de cerillas de Bershka que, como diría la genial Elvira refiriéndose al tamaño, “parecen de ciencia ficción” (sic). Compré los vaqueros. Pues llegué a casa, me los volví a probar y lo único que pude articular fue algo parecido a un “¡¿Peroquéputamierdadevaquerosmehecompradoyoooo?!”. Los espejos de las tiendas están trucados, ya no hay duda, y si encima te pruebas algo cuando ponen una canción que te gusta tanto lo más seguro es que al estar tan subyugado encuentres la prenda en cuestión tan perfecta que acabes comprándola. Craso error… procurad ir a las tiendas con tapones en los oídos.

Luego estuve por Bershka, buscando una maldita camiseta de la nueva colección que me ha costado por lo pronto tener que estar yendo durante dos semanas ininterrumpidas para ver si había llegado al fin mi talla. Pues nada, que tampoco había llegado esta vez, y el caso es que me parece que es la camiseta más gay que han recibido en toda la historia de dicha tienda, razón por la que esté agotada. Vamos, que ni el iPod o las Converse. Me cabreé tanto que me compré otra distinta… y también robé otra. Sí, lo que leéis, robé otra porque no llevaba alarma y porque después de toooooodo el dineral que me he dejado en esa tienda, y ante la imposibilidad de que ellos satisfagan al cliente VIP por antonomasia con algún detallito, decidí autorregalármela yo, ¡hombre ya! El caso es que estando allí, antes del hurto y de la compra –porque yo soy un buen chico y para no quedar mal del todo pues pago algo- noto que alguien me toca en el hombro y escucho una voz masculina. En esta ciudad, queridos amigos todos, cuando alguien te hace eso no puedes evitar ponerte a temblar, porque normalmente se tratará de esa persona a la que no esperas o no quieres ver. Murcia es la ciudad maqueta por excelencia. Pues afortunadamente era un chico desconocido, preguntándome dónde me había comprado mis chapas. Otro chico que también ojeaba la ropa se nos quedó mirando con cara de… de no sé, no se me ocurre ninguna cara, o a lo mejor es que entendió que cuánto cobraba yo por las chapas (vamos, por ser chapero, coño). El caso es que yo pensé para mis adentros: “¿Ves?, muchas veces vas por la calle, ves a alguien que lleva algo que te gusta mucho y nunca te atreves a preguntarle dónde lo ha comprado, y este chico se ha atrevido a hacerlo conmigo”, y acto seguido le conté de dónde procedían. Y va y me suelta “Es que las colecciono”, y me muestra su mano derecha a modo de bandeja sujetando al menos 20 chapitas, colocadas de tal modo que podía verlas todas… ¡¿cómo coño se saca uno la mano del bolsillo con cerca de 20 chapitas dispuestas a lo largo y ancho, como en plan expositor?! ¡¿Llevándolas clavadas?! ¡¿Pegándolas en la palma con Superglue?! Me quedé muerto, por supuesto. Era como si fueran un apéndice más de su cuerpo, como unas ventosas… Pues cogí y me fui de Bershka. Yo no tenía por qué aguantar esas rarezas… Por otra parte, me gustaría que alguna vez al girarme me encontrase a alguien tipo este y que la frase que saliera de sus labios fuera “¿Te apetece tomar café conmigo durante el resto de tu vida?”.

A los pocos días quedé con mi amiga F y la acompañé a ver vestidos para una boda que tiene este mes y pudimos sentirnos como Julia Roberts en “Pretty Woman”, cuando entra a aquella tienda de súper lujo y no quieren atenderla. Fue en un establecimiento de la zona más pija de tiendas de Murcia. Un establecimiento con ropa de Versace, Escada y no recuerdo más. A F le encantó el vestido que había en el escaparate, y que por muy de diseño que fuese sólo costaba 240 euros. Estando allí, con la dependienta informándonos del precio y tal, entraron dos mujeres que debían ser habituales en la tienda, porque el empujón que nos dio la empleada, en plan “¡Ay, quitaos de mi vista, vosotros no pegáis nada en esta tienda!” lo dijo prácticamente todo. Y nosotros, muy dignos, nos largamos ipso facto. F pensaba comprar ese vestido. Luego estuvimos en una tienda donde vendían ropa de Fornarina. Demasiado sport. Luego acabamos en una boutique de hombre donde yo estuve a punto de adquirir unos botines negros de Versus y unas zapas divinas de D&G, pero el próximo viaje a Granada que me espera me recordó que debía guardarme el dinero. Lástima… porque los liquidaban por reformas del local. Después estuvimos en otra tienda con ropa de Givenchy, Dolce & Gabbana, Miu Miu, y aquí fue donde F me comentó, como si no fuera con ella la cosa, que sus cremas eran de Givenchy. No nos gustó absolutamente nada de lo que tenían, salvo los bolsos de Miu Miu (¡Mara Jade, divinos!). De ahí pasamos por otra con ropa de Versus (ho-rro-ro-sa) y Amaya Arzuaga, que fue lo único de toda la tarde que me gustó, y además un montón, con la manía que le tengo yo a esta señora. TOTAL… que tras una estrambótica vuelta por el sucedáneo murciano de Rodeo Drive, la 5ª Avenida y la madrileña calle Serrano, llegamos a otra de nuestras conclusiones: ¡¡¡¿qué narices hacíamos F y yo en semejantes boutiques de súper lujo?!!! Lo mejor de todo es que finalmente, F acabó adquiriendo un magnífico vestido en Etxart & Panno. Ahí es nada.

El fin de semana pasado me quedé en casa viendo dvd’s y leyendo cuentos de Arnica Esterl y Ana Juan. No he perdido al niño que llevo dentro. Volví a ver películas que me gustan mucho, como es el caso de “Fiebre del Sábado noche”, “Constantine” o “El mago de Oz”, cuya edición especial adquirí días atrás. Lo mejor de quedarse en casa en ese plan es precisamente que te apetezca muchísimo hacerlo. Y por supuesto, se agradece que llueva…

4.2.06

13 preguntas
















Mientras sigo escribiendo mis andanzas para publicarlas aquí, os dejo con este juego que me han pasado por correo. Trece preguntas con sus trece respuestas, y como yo estoy tan really-into-designing-things he optado por adjuntar una contestación gráfica, pero no es necesario. A ver si alguien se anima... a mí, por lo pronto, me hace ganar tiempo. Y dice así:

¿Qué serías si fueras...

01. ... un fenómeno natural? Un atardecer.
02. ... una fruta? Un melocotón.
03. ... un mueble? Una cama.
04. ... un cuerpo de agua? Un lago entre montañas y naturaleza.
05. ... un monumento? La Victoria de Samotracia.
06. ... un animal? Una mariposa (sin chistes).
07. ... un país? España.
08. ... una ciudad? Murcia.
09. ... un objeto? Un cd de Aimee Mann.
10. ... una prenda de ropa interior? Unos slips.
11. ... un tipo de beso? Uno con lengua, alternando velocidades.
12. ... una expresión física? Una (medio) sonrisa.
13. ... un artículo de ropa? Una camiseta.

31.1.06

No es tan fácil...





















Reconozco que esperar es más fácil cuando sabes que te has ido lejos
Sabes que no has perdido posibilidad
Y empujas más los huesos
¿Dónde has estado?, creo que salí a preguntar por ti
Y nadie ha contestado...
Y me quedo aquí parado. Todos me han mirado
No encajé muy bien que te hayas marchado.

29.1.06

Memes pendientes





















Tengo tres memes pendientes (esos juegos en cadena que se estilan tanto por aquí últimamente). Dos se los debo a mi querido Gatchan y el último a Tabris. El primero me pide música, mientras que el segundo reclama una mini-lista con mis cinco principales manías. Lista que me ha tenido prácticamente todo el fin de semana de lo más pensativo porque no recordaba ninguna.
En uno de estos memes, CREO, se pedía que hablaras de la canción que más escuchabas o de la que más te gustaba o de la que más te había marcado. No lo sé con seguridad porque Gatchan únicamente posteó la letra de una canción que no conseguía sacarse de la cabeza y ya no sé exactamente qué se pedía, sólo que me pasó el relevo. Es igual. Yo voy a hablar de esta canción: "This is how it goes" de Aimee Mann, mi artista favorita de todos los tiempos para aquel que aún no lo sepa. Esta canción forma parte del álbum "Lost in space", un disco que habla de la necesidad de expresarse, de intentar contactar con alguien y no obtener señal alguna, de estar -en definitiva- completamente solo en el espacio. El cd incluye unas ilustraciones preciosas a cargo del maravilloso Seth. Aimee confesó que Seth parecía una especie de alter-ego suyo, ya que con sus ilustraciones había captado a la perfección la esencia de cada canción del disco. La que yo he posteado es la perteneciente a la canción que nos ocupa. Una calle solitaria, nevada, de noche... en las canciones de Aimee rara vez sale el sol, y es curioso que con la misma canción a veces me deprima y otras veces me anime. Pues bien, este es el temita que no consigo sacarme de la cabeza y que, posiblemente, sea mi favorito de todos:
Aimee Mann // "This is how it goes"
This is how it goes, you'll get angry at yourself and think you can think of something else
And I'll hear the clanging of the bells 'cause I can't stop you baby...
'Cause I don't have the bribery in place, no bright shiny surface to my face
So I won't go near the market place with what I'm selling lately
'Cause this is how it goes...
'Cause it's all about drugs, it's all about shame
And whatever they want, don't tell them your name
This is how it goes, one more failure to connect
With so many how could I object?
And you, what on Earth did you expect?
Well, I can't tell you baby, when this is how it goes
'Cause it's all about drugs, it's all about shame
And whatever they want, don't tell them your name
So I'll try to hold on while you try to let go
You won't tell me it's gone, but baby I'll know
Baby, I'll know
Baby, I'll know...
Gatchan me pasó otro meme en el que había que confeccionar una especie de abecedario con todos los artistas que te gustaban, pero como en mi caso es tan sumamente extenso, lo haré en la parte II de este post, la cual postearé en los próximos días.
¡Lo de las cinco manías ha llegado incluso a Fotolog! Y nosotros no íbamos a ser menos... tengo al pobre Tabris esperando que conteste su invitación y aquí la tiene al fin. Eso sí, y como dije líneas atrás, me ha costado todo un fin de semana de estrujarme los sesos porque yo soy poco maniático, o si lo soy no recordaba prácticamente ninguna, pero en fin, allá va mi lista:
1. No puedo salir de mi casa sin haberme puesto colonia.
2. Los catálogos y los periódicos los miro/leo empezando por detrás.
3. Tampoco puedo salir de mi casa sin chicles (preferiblemente de clorofila).
4. Utilizo muchas servilletas a la hora de comer (sobre todo en McDonald's y compañía), aún sin haber ensuciado la anterior.
5. Colocarme a la derecha de las personas.
Dentro de unos días, más...

24.1.06

Soy un arce













En algunas culturas, sobre todo en la asiática, la muerte es vista de un modo distinto al que lo vemos en Occidente. Allí lo celebran sin penas ni llantos, y de hecho me consta que el luto no es negro, sino blanco. Aquí, para muchos, la muerte es un tema tabú. Para mí lo es, y además el culpable de que la mayoría de mis noches me levante sobresaltado, muy nervioso, taquicárdico, amén de costarme mucho conciliar el sueño. No es por mi muerte precisamente, porque uno cuando fallece ya no se entera de nada; es por la de la gente a la que quiero y, sobre todo, por algún miembro de mi familia. Desde pequeño digamos que estoy obsesionado con esto. Tengo un miedo atroz, y si por una ruptura amorosa tengo estas recaídas, no quiero imaginar lo más mínimo qué ocurrirá cuando me falte alguno de mis seres queridos. Esta sociedad nos lo ha enseñado así, y resulta curioso ver cómo la misma cuestión es tratada de manera distinta en según qué rincón del mundo. A mí, de pequeño, por mucho que en las clases de Religión me dijeran que a la muerte no había que tenerle miedo, que significaba el paso a mejor vida, no me ayuda ahora demasiado que digamos. ¿Qué alegría supone dejar de ver a alguien (a quien quieres) para siempre? Se acabó. Nunca más. Fin. Y si olvidaste decirle algo, no puedes enviarle ningún email, ni un sms, ni llamarle por teléfono estés donde estés… otro de mis miedos: quedarme con cosas en el tintero.

Hoy estoy así de concienciado/siniestro/reflexivo porque esta mañana ha fallecido una tía mía por parte de padre. El caso es que yo apenas había tenido contacto con ella, de hecho creo que a lo largo de mi vida la habré visto menos de 10 veces. Supongo que cuando yo fuese más pequeño la vería más, pero yo aún no era consciente de nada. No ha muerto por culpa de ninguna enfermedad, sino porque ya era muy mayor y se ha ido apagando. La última vez que la vi fue hace cosa de diez años, en el funeral de otro tío mío. Aquel día ocurrió una cosa que me ha acompañado todos estos años en la memoria (ya sabéis lo dado que soy a recordar cosas), sólo una imagen, aparentemente de lo más sencilla, pero con una gran carga sentimental: mi tía mirándome con alegría, con unos ojos repletos de luz y brillo. Yo jamás me había fijado en algo semejante, pero desde entonces me vengo dando cuenta de las miradas, y una como la suya sólo la he tenido yo una vez en mi vida, al menos que me lo hayan dicho a mí: cuando estuve enamorado de “mi innombrable”. Miradas llenas de cariño y de felicidad. Y me quedo con eso. Y precisamente por quedarme con eso, aún no habiendo tenido mucho roce en vida, esta mañana me ha dado por llorar al conocer la noticia. Yo soy así, qué le vamos a hacer…

Ya me encuentro mejor desde la última vez que publiqué un post aquí, y en serio os digo que vuestros mensajes me animaron muchísimo. Alguien me dijo hará cosa de 2 o 3 posts que hablar por aquí de esta serie de cosas puede resultar muy terapéutico, y que no hay que tener miedo a mostrarse tanto. Yo tampoco es que me esté desnudando mucho, pero es cierto que me resulta de gran ayuda hablar de lo que me preocupa o cabrea. Es muy enriquecedor y apaciguador leer vuestras distintas perspectivas de un mismo asunto. Gracias. Ahora estoy esperando a mi hermana para ir al tanatorio. Son cerca de las diez de la noche. Mi suéter amarillo de lana con ribetes de color negro, a juego con mis zapas, me hacen sentir como una Beatrix Kiddo en horas un poco bajas.

Hace aproximadamente dos horas estrenaron en La 2 el esperadísimo programa de música iPop. Ese programa presentado por el componente femenino del grupo Cycle, esa señora llamada La China Patiño, que a mí físicamente me parecía muy interesante. ¡¡¡Ese programa cuyo nombre hace pensar en ese maldito reproductor de mp3 que ardo en deseos de comprarme y que está agotado en todos los malditos establecimientos de esta ciudad!!! Pues bien, a pesar de llevar únicamente una emisión, voy a verter ya mi opinión más personal y directa: iPop es una auténtica mierda. Para empezar, el primer grupo que visita el plató es Amaral… esto me lo encuentro yo nada más encender la tele y me da un soponcio, no porque tenga algo en contra de este grupo (no me dicen nada, pero tampoco los odio), sino porque este programa se había anunciado como el colmo de lo indie, el no va más de la escena underground, con artistas poco/nada famosos o, caso de serlo, conocidos en ambientes selectos y minoritarios. Pues qué bien, la primera en la frente. Radiofórmulas… aún así he seguido viendo el programa. Reportaje: Los Planetas, ese grupo al que le hacen unas portadas estupendas (bendito sea Aramburu) pero que hacen una música, para mi gusto, ruidosa y prescindible (salvo un par de temitas nada más). No soporto que la música y la voz tengan el mismo volumen y la misma intensidad y que no se entienda nada de lo que dice el cantante. Amén de que es tremendamente agotador que se siga considerando a este grupo como el summun de lo independiente. Tras el reportaje, Amaral de nuevo en el plató, pero oh, sorpresa, esta vez con mini-entrevista por parte de La China Patiño. ¿No le ha dicho nadie a esta chica que mezclar leopardo con cuadros escoceses no es tan moderno como ella piensa? ¿Y puede hacerme alguien el favor de hacerle ver lo pa-té-ti-ca que resulta con esa pose en plan “jo tía, qué súper guay”, y que ya hay otras que lo hacen mejor? Antes hablaba en pasado cuando he reconocido que me parecía interesante, sí, y lo sigo manteniendo en dicho tiempo verbal, porque después de haberla visto esta tarde ejerciendo de ¿presentadora? de semejante ¿espacio musical? no puedo sino catalogarla de AB-SUR-DA. O sea, es tonta, directa y magistralmente tonta. Y esos planos de cámara en plan Kay Rush en Nosolomúsica (tampoco me ha gustado nunca, ni ella ni el programa), y esa estupidez que emana por cada poro de su piel, y esas gilipolleces que ha preguntado a Amaral… ay, ay, ay, no, que noooooo, que no me convence a mí este programa ni esta tipa menos todavía. Veredicto: súper en contra, por supuesto. La modernidad ya me parece old fashioned, y este tipo de programas que van de súper trendies, con súper ultra tendencias de última hora y una presentadora que intenta ser interesante y resulta todo lo contrario me tocan mucho, mucho, mucho la moral.

De la película de los vaqueros, por cierto, no pienso añadir nada más que no haya dicho ya en el Planeta Murciano. ¡Esto por si alguien se lo estaba preguntando! Estoy deseando ir a ver “Memorias de una geisha”. No me leí el libro, pero me fascina la cultura asiática y la imagen de las geishas es francamente bella. Y además, está la preciosa Zhang Ziyi, que me enamoró en “Tigre y Dragón”. El director es el mismo que realizó “Chicago”, y como también me gustó tanto deduzco que mi visita al cine no será en vano. Este último fin de semana he visto infinidad de películas, la mayoría súper emotivas sin yo esperarlo. Me han gustado, quizás por ese factor sorpresa.

Y el factor sorpresa de este post es que hoy no me he extendido tanto como de costumbre. Tampoco es un día demasiado alegre que digamos, y ni siquiera tengo mucho tiempo para escribir, pero no quería alargar el momento de publicar algo aquí, que luego se me echan las semanas encima y actualizo al mes y pico. ¡Ahora tengo muchos fans y no puedo hacerles esperar!
La ilustración de hoy, una de mis favoritas, muestra una pintura japonesa de un arce en todo su esplendor. La he elegido porque me encanta, y también porque según el horóscopo celta, basado en los árboles, yo soy un arce. El rasgo principal es la originalidad, la imaginación, la facilidad de aprendizaje y la buena memoria. Pero también dice que soy una persona reservada, tímida, compleja y con una vida sentimental complicada. Me quedo con todo, sin duda... ¡aunque yo no tenga la culpa de todo!
NOTA: Este post tendría que haber sido posteado el día 23, pero por diversos motivos se ha retrasado un día y no me apetecía cambiar los tiempos verbales.

18.1.06

Grrrrrrrrrrrrrrr
















Os voy a contar una historia que no es la más original del mundo, ni tampoco cuenta algo que a día de hoy no se sepa. Es una historia que gira en torno a un tema bastante recurrente. Una de esas a las que yo denomino “tocapelotas”, y la causante de un drama en mi vida durante la pasada semana, de ahí que la narre ahora que me ha dado por darme a conocer un poco más. Impotencia, frustración e injusticia se dan la mano en este nuevo best-seller de Marsónico, ¡el Príncipe Imposible por antonomasia!

Os voy a hablar un poco de mi ex compañera de clase y amiga, F, la cual ha sido mencionada en algún que otro post de este blog, famosa sobre todo por trabajar de camarera en cierto pub donde las copas me salen gratis. F no tiene noción alguna del manejo de ordenadores, eso para empezar. Primer problema a la hora de querer dedicarse al diseño gráfico, donde es esencial conocer el pc. F, en clase, tenía las carpetas duplicadas, los documentos repetidos, mal nombrados... F es súper caótica en ese sentido y yo siempre tenía que buscarle las cosas porque ella desconocía que existía la opción de búsqueda, pero bueno, ¿qué vas a buscar si ni siquiera sabes qué nombre le has dado al archivo perdido? F es así. F, por otra parte, se limitaba a hacer los ejercicios lo más rápida posible para pasar pronto a otra cosa, y claro, así eran los resultados, un auténtico churro. Un gran número de ejercicios se los pasaba yo sin que el profe se diera cuenta, y luego ella les daba un par de pinceladas sin importancia y, al menos, ya los hacía parecer un poco distintos. F opina que en el ordenador portátil no puede instalar los programas de diseño gráfico porque no caben en él, “es que es muy delgado, y al ser portátil...”. Sí, eso mismo dije yo: “...............”. Su book se lo hizo un servidor, eso sí, sin la parafernalia y las divinidades que lleva el mío, que ojalá pudiérais verlo, porque os íbais a quedar muertos, pero aquí lo que cuenta es que yo se lo fabriqué, yo le ordené sus trabajos, yo los renombré para que todo tuviera un aspecto más pulcro... y todo porque no me suponía ningún trauma echarle una mano a una amiga mía a la hora de recomponer todo lo que había hecho en clase, ya ves tú. Ahora bien, F no será buena en diseño gráfico ni tampoco utilizando un pc, pero tiene unos ojos impresionantes, un par de tetas que serían la envidia de Gisele Bundchen (y mira que me parecen preciosas las de la brasileña, por muy operada que esté), un cuerpo digno de envidiar, un gusto impecable a la hora de vestir, una melena de anuncio, etc, etc, etc... vamos, que la niña está buenísima. Supongo que esa será la razón por la que la hayan contratado en una reconocida agencia de diseño gráfico y publicidad que, dicho sea de paso, está a cuatro ídem de mi casa, porque si no ha sido por eso, necesito que se me dé una explicación coherente ahora mismo. He dicho coherente, por favor, y a ser posible lo más que se pueda. Afortunadamente me lo comunicó vía email, porque así pude tomarme mi tiempo y asimilar la noticia/tragarme el cabreo y contestarle a la semana y pico. Sí, a la semana y pico fue entonces cuando le dije “felicidades por el trabajo”, porque está claro que decir “me alegro por ti” hubiese sido una mentira muy grande. Y si supiérais lo igual que me da la imagen que pueda estar dando por decir esto... Menudo cabreo y qué frustración tan grande.

Mirad, lo diré de otro modo: otra de mis amigas y compañeras de clase, Marji, famosa en mis posts por haberme pasado miles de cd’s que en su momento aconsejé, tenía un talento increíble y realmente disfrutaba haciendo cada ejercicio, tomándose su tiempo para recrearse en cada detalle de lo que estuviera diseñando, igual que yo. Si hubiese sido ella la contratada os puedo asegurar que me habría alegrado muchísimo, es más, me habría encantado que alguien como ella hubiese entrado en el diseño gráfico, porque es una chica súper alternativa y con un gusto impecable debido a su mitomanía (cómics, películas, música, movimientos estéticos, etc). Pero por favor... que contraten a mi querida F, por muy querida mía que sea, pues me toca mucho, pero mucho, los huevos. Y luego estoy yo, que domino todo lo que piden en las ofertas de trabajo, incluso lo que no piden, que poseo experiencia demostrable ni más ni menos que como Técnico en Diseño Gráfico, que lo de la creación no es un capricho, sino algo innato en mí, y aquí sigo, ¡escribiendo sobre ello en este blog! Como decía Mara Jade en un post suyo de hace días, con suerte algunas empresas te llaman para decirte sí o no, pero cuando no lo hacen es horrible, aunque con el tiempo uno se acostumbra a esperar como mucho 1 semana y punto. He dicho como mucho. A mí personalmente lo que más me fastidia es que me digan “esta misma tarde te llamamos para concertar otra entrevista contigo y hablamos mejor” y que no lo hagan. Me parece muy poco serio que estos señores actúen así, tanto a la hora de entrevistar como a la hora de contratar. Esta es la razón por la que cuando oigo a alguien quejarse de su trabajo me entran ganas de ponerme el mono amarillo y negro y desempolvar mi katana Hanzo.

Así que tras haber digerido la noticia del trabajo de F (que no entendido) yo he retomado mis tareas de profe particular de informática, fotografía y diseño gráfico. También he retomado mis bajones, a ver qué os pensábais, que iba a ser una persona nueva este año... está claro que no, que yo ya estoy marcado de por vida. Y mientras tanto, tooooooooodo el mundo parece tener pareja en estos momentos. Hay cosas que no entiendo. Odio tener los sueños que tengo y despertarme con sentimientos revueltos que me hacen retrotraerme al pasado. Odio que aquella historia me haya marcado tantísimo (no os hacéis una idea) y odio que la gente no pare de decirme que yo valgo más de lo que pienso tanto por dentro como por fuera porque, si fuera así, ¡¿dónde están los pretendientes?! Me hace una gracia...... Yo siempre he sido el chico invisible, vamos, ¡que Jessica Alba se inspiró en mí para preparar su papel de Sue Storm en “Los 4 Fantásticos”, chicos! De verdad, muy mal. Llevo unos días bastante tontos. Es difícil intentar dejar de pensar en algo que hace daño y comprobar que es inútil el intento.

He decidido que como hoy me siento así, voy a postear esta entrada tal y como está. No quiero hacer cambio alguno, porque entonces no reflejaría mi estado de ánimo actual. A fin de cuentas este es mi Blog y no puedo ser hipócrita.

13.1.06

CDTK Vol. 1





















Me voy a pasar el fin de semana a nuestra casa de campo, a la que no vamos desde antes de Navidad. Si nada falla me pasaré todo el tiempo delante de la chimenea, viendo todas las pelis nuevas que nos han traído por Reyes a mí y a mis sobrinos. No suelo actualizar más de una vez por semana (y a veces ni eso), pero me apetecía dedicarle un post a los últimos discos que estoy escuchando. Todos geniales, y no hablemos de las portadas de algunos de ellos, que me tienen absolutamente enamorado y con una envidia alucinante por no haberlas realizado yo :(

Liz Phair ---> "Somebody's miracle"
Snowy ---> "Lilywhite"
The Strokes ---> "Room on fire"
BSO ---> "The chronicles of Narnia: the lion, the witch and the wardrobe"
Arcade Fire ---> "Funeral"
BSO ---> "Fright night"
Jamiroquai ---> "Dynamite"
BSO ---> "Barbarella"
Melissa Auf der Maur ---> "Hand of doom: Black Sabbath tribute"
Colleen ---> "The golden morning breaks"
My Diet Pill ---> "First album"
BSO ---> "Corpse Bride"
Aarktica ---> "Pure tone audiometry"
The Shamen ---> "Axis mutatis"
The Technoillogical Myopia ---> "Magma e.p."
Goldfrapp ---> "Supernature"

9.1.06

Pretérito Imperfecto VS Presente Simple
















Dejas un año y tienes la sensación de que has empezado de nuevo. Es extraño, ¿no? A muchas personas les puede parecer todo lo contrario, pero para mí, al menos hasta la fecha, siempre me ha parecido así. Yo no aspiro a cambiar cosas este año, sino a dejarme llevar y que sea lo que tenga que ser. De momento me siento bien. Estos primeros días del 2006 no tengo ganas de rememorar historias pasadas y he llegado a la conclusión de que es mucho mejor no hablar de cosas que ya han pasado, aunque hayan ocurrido un día antes… y yo siempre he sido una persona que hacía justo lo contrario: hablar de lo ocurrido ayer durante días y días y días. Pero con total seguridad volveré a retrotraerme al pasado. Es mi naturaleza.

Seguimos en el mismo lugar, con la misma gente y las mismas historias, pero ahora es cuestión de actitud, y yo he empezado el año con más de la que yo hubiese imaginado. Ya veremos si la pierdo a lo largo de estos nuevos doce meses o si por el contrario se refuerza. Eso no lo sabe nadie. De momento acabé el año riñendo con dos amigas mías por razones que ahora no vienen al caso. Yo no soy una persona muy independiente que digamos, pero tampoco me gusta esa sensación de tener que pedir permiso para hacer algo con otra gente.

Mi Navidad ha transcurrido como siempre, en familia, disfrutando de mis sobrinos y saliendo sin parar a ver exposiciones, obras de teatro, a comer, a cenar, a ir de tiendas, etc… Es lo bueno de esta época, que los críos están de vacaciones y los tengo casi todo el día para mí. Hacía ya tiempo que no disfrutaba tanto de la Navidad. Yo, que llegué a odiarla hará cosa de 2 años más o menos por razones que ahora no vienen al caso, he recuperado la simpatía hacia ella. De la Navidad me gusta lo que acabo de describir, amén de las luces y los adornos, que hacen que la ciudad brille sin parar. Punto y final. No voy a hablar de temas tan recurrentes y obsoletos como lo de que es una época súper comercial, que hay mucho consumismo, que la han inventado unos grandes almacenes y cosas por el estilo. Para eso ya hay otros, y yo me he gastado mucho dinero pero no porque estemos en fiestas, sino porque precisamente en este tiempo se me juntan varios santos y cumpleaños de mis seres queridos, y porque yo también tengo más tiempo libre para concederme caprichos. Hombre ya… Y poco más al respecto: todo ha ido muy bien, muy divertido, Nochevieja incluida (posteé algunas fotos en mi fotolog), que nos recogimos a las nueve y media de la mañana, aunque llevábamos ya un rato tirados en una esquina de la discoteca, con los ojos a punto de estallar. Han sido dos semanas y pico de vacaciones en las que no he tenido que impartir ninguna clase de informática a nadie. Me han dado los regalos justos y necesarios, repartidos entre la noche de Reyes y mi santo (tres días antes), y van desde muñecos de algunos personajes de “La Novia Cadáver” hasta la colección completa en dvd de “Los Roper”. Soy demasiado mitómano, sí.

Aunque me propusiera hace tiempo no pasearme por los tiempos pretéritos imperfectos, he tenido mi primer bajón ya, y la culpa la tuvieron “Noche de miedo” y Aimee Mann. Pero me recuperé al instante. Hay cosas con las que debería aprender a vivir, pero no me resulta tan fácil como le podría resultar a otra persona. Aquí cada uno hace lo que puede, y si yo nací siendo melancólico y nostálgico, pues poco puedo hacer al respecto. A veces me temo que vivo mi vida recreándome demasiado en lo que fue/lo que no fue, y así no se llega a ninguna parte, lo sé, no tenéis que asesorarme ni aconsejarme nada, que ya soy mayorcito y sé de sobra que esto no está bien… pero lo dicho, hay cosas de las que a mí, personalmente, me cuesta mucho recuperarme. Más quisiera yo ser como otros, que enseguida tiran hacia delante. Y no, no es que me haya anclado al pasado como un barco en alta mar, sin previsión de avanzar o de moverse un poquito, no, no y no, sino que a mí me cuesta un poco más.

La primera entrevista de trabajo del año ha resultado ser un auténtico desastre elevado al cubo o a la potencia más elevada que podáis imaginar. HO-RRI-BLE… Ikea volvió a mi vida, ofreciéndome un puesto de trabajo como HIC en el que, palabras textuales, “creemos que encajas”… mira que queda chic, cool y trendy lo de HIC, ¿eh? No recuerdo el significado de las siglas, pero el puesto a desempeñar es de vendedor/decorador/asesor, vaya. Es decir, que a ti te llega la gente con un plano o te cuentan cómo es su casa y tú tienes que ayudarles a decorarla, sugiriéndoles tal o cual mueble, tal o cual ambiente, amén de ajustarte al presupuesto que ellos tienen en mente e incluso teniendo que visitar sus casas para un mejor asesoramiento. A mí, repasando mi experiencia laboral, la posibilidad de que me ofrezcan un trabajo normal y corriente sencilla y directamente NO EXISTE. El puesto aún no es mío, ni tampoco creo que lo sea, más que nada porque la entrevista me la ha hecho un señor austriaco, íntegramente en inglés, y yo he descubierto que traducir traduzco de escándalo, que pronunciar lo pronuncio perfectamente y que entender lo entiendo de maravilla… pero que mantener una conversación de ese tipo no es lo mío. Vamos a reconocer nuestras limitaciones, señores. Me he quedado súper bloqueado, en blanco absoluto y nuclear… yo, que normalmente tengo mucha soltura para hablar en inglés, he comprobado que soy un caos a la hora de hacer una entrevista en otro idioma y explicar lo que estudié, cuándo terminé, qué experiencia tengo, si conozco “aikía” (el austriaco dixit) y demás cuestiones. Para colmo me han pedido que dibuje “tu estancia favorita de una casa, y nos la explicas después”, y bueno… para qué entrar en detalles. Lo dicho: un desastre, pero coño, que a fin de cuentas yo no soy decorador, ni tampoco soy inglés nativo. Además, estoy súper cabreado por el hecho de que yo tenga que hablar en inglés si acude a mí un cliente extranjero… ¡¡¡Ellos son los que están en mi país y deberían aprender mi lengua, no al revés!!! Seguro que si yo voy a EEUU o a Reino Unido tendría que hablar su idioma, y esto es lo que me toca mucho los huevos. Total, que Ikea me lleva por la calle de la amargura… ¡con lo feliz que yo sería volviendo al diseño gráfico! Ah, y nada más empezar la semana ya me han cancelado cuatro clases por motivos de salud u otros menesteres. Cuatro clases que ya no voy a cobrar. Y a mi chaqueta de terciopelo negro de Zara, divina, absolutamente fabulosa y casi recién estrenada, le he descubierto una mancha dudosa y pegajosa que no sé cómo ha llegado ahí… ¡¡¡¿ALGUIEN DA MÁS?!!!

Intento no alterarme más de la cuenta. Por suerte el fin de semana ha sido ameno. El sábado fui con mi sobrina a comprar unos regalos para próximos cumpleaños y para evitar atascos cogimos un bus. A las 12 llegamos al centro y a las 12:20 volvíamos a estar en la parada para volver a casa… ¡sólo a nosotros se nos ocurre ir de compras el primer día de las rebajas que, además, cae en sábado! A quién se le diga… Fue imposible comprar, por supuesto, tan imposible como las colas que había en cada una de las tiendas de Inditex. Vergonzoso… y aquí es cuando yo no entiendo a la gente: ¿son incapaces de salir de compras cualquier día del año?, ¿se esperan siempre a las rebajas para comprarlo todo? Pues sinceramente me parece bastante cutre y de gente agarrada. Menudos buitres

Me estoy hartando a ver películas de terror antiguas. “Al final de la escalera”, “El baile de los vampiros”, una versión manga/anime (no sé diferenciarlos) de “Drácula”, “La semilla del diablo” y, la más reciente, “Noche de miedo”, un auténtico clásico del cine de vampiros de los 80, que nunca me cansaré de decir que ha sido la mejor década y la más prolífica en cuanto a dar a luz a mitos musicales y cinematográficos (para mí). Ahora me estoy bajando “Vamp”, una cinta de serie b también de los 80 protagonizada ni más ni menos que por Grace Jones, señora que siempre me ha encantado e inquietado a partes iguales. Nuevos descubrimientos musicales, más bien poquitos pero muy buenos: Colleen y Aarktica, súper ideales para deprimirse o para esos momentos de soledad frente a una ventana, viendo caer la lluvia. Vamos, la antítesis de la alegría. No es de extrañar que uno de mis libros favoritos sea “La melancólica muerte de Chico Ostra”, ¿no? Pero a ver, cuidado… que yo tampoco soy un personaje sacado de una película de Tim Burton (no al 100%, pero casi), que también tengo mucho de “El Mago de Oz” o “Alicia en el País de las Maravillas”, razón por la que otro de mis cd’s más escuchados en la actualidad es el delicioso “Viaje infinito” de Nicole, una preciosa cantante chilena que graba sus discos en Maverick, el sello discográfico creado por la ubicua Madonna. En cuanto a diseño gráfico estoy realmente enamorado de la portada del último larga duración de los Strokes. Fascinante. Y en cuanto a fotografía, sobre todo a los heterosexuales os recomiendo una visita a la página oficial del calendario Pirelli, porque este año se han superado a sí mismos y muestran unas imágenes fantásticas. Nunca había visto a Kate Moss más sexy. En contraposición añadiré que Jennifer López me sobra absolutamente. No sé qué pintará…

Llevo un par de semanas con una tos insoportable. He ido al médico y lo que me ha mandado no me ha hecho efecto alguno. No soporto el olor a tabaco, ya es oficial y definitivo. Yo, un ex fumador de paquete diario, siento náuseas (literalmente) cada vez que me llega el olor a tabaco. Me pasó el otro día al comprar un dulce en la confitería de enfrente de mi casa. A pesar de haber colgado el cartel de “Espacio sin humo”, la gente que acude sigue fumando como si nada. Al envolverme el dulce en el papel correspondiente se empapó del olor a tabaco y cuando llegué a casa y me dispuse a darle el primer mordisco, percibí el aroma y os juro que me dieron arcadas. Y no exagero ni hablo por hablar. Me estoy cansando de tolerar el tabaco, en serio, y me pregunto si mis amigos fumadores serían capaces de entrar a un lugar donde esté prohibido fumar del mismo modo que yo hago lo contrario sólo por estar con ellos. No voy por la vida en plan Mercedes Milá, Dios me libre de ser tan radical y defensor a ultranza del espacio sin humo, pero tampoco quiero ser un fumador pasivo y preferiría respirar aire libre. Aunque ya lo dice todo el mundo: los ex fumadores somos mucho peores que los que no han fumado en su vida. No soy yo quien tiene un problema.

31.12.05

El último del 2005





















En Junio nació este Blog. Mi cuaderno personal, aunque no exactamente privado e íntimo. Nació bautizado con una frase de “Blade Runner”, sólo que modificada para adaptarla a mi persona: los Rayos C se convirtieron en D. Y nació, debo reconocerlo, gracias a alguien con quien ya no tengo contacto alguno, que se encargó de adentrarme en el mundo de Blogger y de guiarme en mis primeros pasos por estos lares. Realmente debo darle las gracias porque si no hubiera sido por él no habría conocido a mis fieles, ni tampoco a los que están empezando a acercarse a mis blogs desde hace poquito tiempo. Y sé que son bastantes más de los que yo pensaba, porque he instalado contadores y yo mismo me sorprendo de la gente que los visita cada día que, vale, no se cuentan por centenas, pero para mí es importante saber que la gente se toma la molestia en darse una vuelta por aquí. Gracias a todos, en serio, aunque la mayoría no deje mensajes. Si no fuera por vosotros esto no existiría. Yo ya estoy en una edad en la que las cosas se empiezan a reconocer y asumir, y no me da miedo admitir que, la mayoría de veces, si no obtengo respuesta dejo de hacer lo que hago, razón por la que en varias ocasiones pensé en clausurar mis blogs, ya que en un principio apenas me visitaba una única persona y eso no me motivaba nada en absoluto. Ahora he llegado a una determinación que, además, es uno de mis propósitos para el año nuevo: no esperar absolutamente nada de nadie. Aunque para los artistas esto es un problema ya que siempre esperamos la opinión del público. Es algo irremediable. En fin…

Mi blog ha ido tomando forma con el paso del tiempo. Al principio me bloqueaba muchísimo, pensando cómo enfocarlo, cuántas veces tendría que actualizar o sobre qué hablar. Los primeros posts fueron poemas, traducciones de canciones que me gustaban y misticismos por el estilo para que cada uno los interpretara a su manera. Fue justo tras las vacaciones de verano cuando esto cambió y empecé a escribir sobre mí mismo y el mundo que me rodeaba, siempre desde un punto de vista frívolo, sencillo, tontorrón o llamadlo X. Listas de chicos potentes, listas de las chicas más guapas del mundo, asesoramiento musical, qué me he puesto para salir… cosas así, tan poquito profundas, pero siempre intentando darle un toque de humor, porque bastantes dramas tenemos ya todos en nuestras vidas. A lo mejor algún día me da por filosofar y por ponerme serio, no os digo yo que no, pero lo que tengo muy claro es que quiero que este blog de ahora en adelante sea un refrito de pensamientos, de sentimientos y de sueños, ideas, bla, bla, bla… Nada concreto, sino abierto a muchas cosas y que a nadie le pille desprevenido. Sin etiquetas. Quiero que nada tenga sentido, que se mezcle todo, igual que si fuera una golosina (quien haya visto “Charlie y la fábrica de chocolate” sabrá el por qué de este comentario y lo entenderá mejor).

Un par de meses más tarde nació mi segundo blog: Proceso Estático. En un principio también existía una idea totalmente opuesta a la actual. Veréis… yo pretendía colgar únicamente imágenes donde, en el caso de aparecer alguien, no se le viera perfectamente la cara y cobrara más protagonismo el resto de la imagen, los objetos, la iluminación, los colores, etc… no tenéis más que echarle un vistazo a mis primeras fotografías posteadas, pero hete aquí que un día, no sé a santo de qué, colgué la primera imagen de mí mismo y me gustó el resultado, ¡YO, que siempre me había negado a exhibirme a través de páginas web y criticaba a cuantos lo hacían!. Tanto es así que abrí un segundo fotolog, gracias al cual también he conocido y sigo conociendo a gente maravillosa. Al principio nadie me posteaba tampoco allí, pero claro, es evidente cuando aterrizas por vez primera en un lugar, que has de darte a conocer. Eso sí, le doy más prioridad a mi segundo fotolog porque la respuesta es más instantánea y la demanda es más grande, mientras que Proceso Estático ha quedado más bien para mi reducido y fiel séquito de bloggers. De más está decir que a día de hoy, tras haber superado mis vergüenzas iniciales, sólo me falta ya mostrarme en bolas… parece mentira.

Y bien… en este mi último post del 2005 no voy a hablar de nada que haga cambiar el mundo, ni de nada que me vaya a otorgar un premio al mejor blog, ni de nada escandaloso, controvertido o sensacionalista. Yo no tengo mucha conciencia social que digamos (sobre todo en lo referente al tema de las manifestaciones), soy absolutamente apolítico, y tampoco defiendo causa alguna, por lo tanto no esperéis que haga ahora lo que no he hecho en todo este tiempo. No. Y no es que el mundo me importe una mierda, EN ABSOLUTO, porque a decir verdad me preocupan muchísimas cosas que ocurren en él, pero lo único que pasa es que elijo no pronunciarme. Voy a hablar de mí para que me conozcáis un poco mejor, y que no sirva de precedente. Tranquilos, que no os voy a hablar de mi familia, ni de cuándo nací, ni de cómo me llamo o de cuáles son mis aficiones, filias y fobias. Nada de eso. Lo mío es muy sencillo de explicar: hace casi dos años y medio terminó la que hasta la fecha podría denominarse como mi primera gran historia de amor. Aún habiendo tenido otras relaciones previas, esta fue la única que me llegó de verdad al alma. Ya sabéis, el primer amor, que es muy duro de olvidar. Dicha ruptura ha marcado un antes y un después en mi vida. Es el punto de inflexión por antonomasia. Es cierto que yo me encuentro mejor ahora, pero a veces me visitan recuerdos y sensaciones amargas, razón por la que ahora me cuesta un poco relacionarme con gente desconocida, abrirme a nuevas personas o confiar en ellas. Razón por la que también mi carácter se ha endurecido y puedo llegar a tener salidas un poco bruscas, pero tranquilos, que siempre me arrepiento de ellas y suelo rectificar y disculparme. La gente que haya pasado por esto supongo que me entenderá. Y no, no es que me esté cerrando al mundo exterior, qué va… es sólo que me cuesta adentrarme de nuevo en él. Creo que a esto se le suele llamar protección, barrera, muro o coraza. Y no, tampoco es una pose para hacerme la víctima, como hacen otros, que se pasan todo el tiempo diciendo que no quieren volver a entregarse a nadie pero en el fondo están suplicando que aparezca alguien especial. No, no y no. Lo cierto es que yo estoy un poco asqueado y desde hace mucho tiempo no he vuelto a sentirme atraído por nadie, ni me he molestado en gustarle a alguien, ni he hecho nada de lo que yo hacía antes: conseguir a quien yo me proponía a base de labia, humor e interés. De modo que mi protección sigue activada, y cuando aparezca la persona ideal seguro que se desactivará, ya veréis. Y no es que me guste todo esto, pero es lo que hay y he aprendido a no forzar las cosas. ¿Pero sabéis una cosa?, que no voy buscando ese momento en el que alguien llegue a mi vida, y aquí es donde reside el gran cambio. Mirad, yo siempre he ido buscando algo, alguien, un ser especial, una persona destinada a mí, la famosa media naranja y demás topicazos. Y es ahora precisamente cuando me doy cuenta que yo puedo ser la naranja entera, al completo, con una estructura suficiente y firme mientras yo quiera que sea así. Y me temo que este es el primer paso para poder mantener una relación sentimental: saber estar solo y no depender de tu pareja. A nadie le gusta estar solo, es obvio, y yo soy una persona súper melancólica y nostálgica, y por ende tengo mis momentos de echar de menos estar con alguien, pero también tengo esa sensación de desencanto propia de las personas que se han sentido engañadas. Así que ahora tengo otras prioridades, como son mi familia y un trabajo, por ejemplo, o mis amigos. Estos casi 2 años y medio de reflexión, aclaración de dudas propias y (re)conocimiento personal me han servido de mucho, ya lo creo. He visto cómo he cambiado totalmente, adaptándome a mi edad actual. Y no hablo de madurez, porque yo no me considero una persona madura, ni tampoco de sabiduría, que tampoco soy Einstein. Hablo de cómo soy ahora. He perdido cosas buenas y también cosas malas, y del mismo modo he ganado ambas cosas por igual. Reconozco mis defectos, no me engaño a mí mismo, y esto es súper importante para mí. Me sincero conmigo mismo, y mira que me ha costado hacerlo porque a nadie le gusta admitir sus derrotas o fallos. De momento tengo un brote negativo y de baja autoestima, pero confío en que acabe pasando. Me estoy regenerando y quiero seguir evolucionando. La cebolla se está pelando, damas y caballeros. Y mientras tanto dejaré que los chicos se acerquen a mí… ¡a ver qué os pensabais!

El 2005 ha sido un año repleto de sinsabores, frustraciones, rechazos, fracasos, peleas y depresiones, como viene ocurriendo desde 2003 (si no es para estar negativo que venga Dios y lo vea). Pero el 2005 también me trajo mi primer y gran trabajo como diseñador gráfico, mi titulación como tal y nuevas amistades. Quizás el mayor logro fue conseguir dejar de fumar de la noche a la mañana, sin habérmelo propuesto ni haberlo planeado de antemano. Yo, tabaquero desde 1993, a cajetilla diaria (a veces un poco más), cumpliré a finales de Enero 1 año exacto como ex fumador. Eso sí, he engordado unos 15 kilos debido al redescubrimiento de la comida/los sabores, pero para mi estatura vienen muy bien. Recientemente vi fotos de hace poco más de 1 año y me sorprendió ver lo escuálido que estaba (¡pesaba 58 kgs!). En mis famosas fotos de “Confessions on a dance floor” podéis contemplar mi nueva figura, sana y saludable a raudales. Y mira que me costó acostumbrarme a ello, porque con estas cosas pasa que un día te miras al espejo y dices “joder, ¿qué me ha pasado, si yo antes era Kate Moss y ahora soy Kate Winslet?”. Pues me costó una depresión… pero bueno, ahora me veo mucho mejor y no quisiera volver a lo de antes. Ah, y que conste que a mí Kate Winslet me parece una preciosidad. Me gustan las pelirrojas...

Algunos de mis propósitos para el nuevo año, aparte del que cité líneas atrás, son:

- Ser menos negativo.
- No adelantarme a los acontecimientos.
- No preocuparme por la opinión de los demás.
- Controlar mi mal carácter.
- Quererme mucho más y darle carpetazo a la baja autoestima.

Y como estos últimos meses me dio por recomendar discos a mogollón, para concluír el último post del año he confeccionado mi top-twelve de canciones favoritas del 2005. Y dice así: en Enero me enamoré de “River man” del genial y tristemente desaparecido Nick Drake. En Febrero no pude evitar caer rendido al “Catch the sun” de los Doves (importante no confundir con Dover, que me parecen infumables). Marzo me vio convertirme en súper fan del “Take me out” de Franz Ferdinand y en Abril, el mes de mi cumple, Aimee Mann volvió a dar en la diana con “I was thinking I could clean up for Christmas”, que para algo es mi artista favorita de todos los tiempos. “London in the rain” de los deliciosos Variety Lab me obsesionó en Mayo, hasta el punto de ponerla cada vez que acababa para escuchar el “I like London-don-don-don-don...” del principio. En Junio descubrí una canción de Xperimental Shop, otro de mis grupos españoles favoritos, a la que no le había prestado atención en su momento, y menudo error: “The sea room”. “Vaquero” de Chico y Chica fue el himno de Julio, y la preciosa “Lay lady lay” de Bob Dylan, reversionada en este caso o, mejor dicho, súper mejorada por mi querido Magnet, lo fue de Agosto. Esthero me entusiasmaron con “That girl” en Septiembre, y el “Landed” de Ben Folds me hizo soñar muchas cosas en Octubre. En Noviembre fue irremediable el flechazo instantáneo con “Forbidden love” de Madonna, y en Diciembre, y gracias al Planeta Murciano, descubrí a Belanova, me hice fan y adoré “Soñar” por encima de todas las cosas.

Gracias a todos por haber puesto parte de vosotros en mi mundo. Yo confío en que esta noche se cierre ya mi ciclo oscuro de una vez por todas y que más allá del camino de baldosas amarillas, al otro lado del arco iris pueda encontrar lo único que pido: felicidad. Y si me he dejado algo en el tintero -que es súper habitual en mí- ya volveré para contarlo.
¡Feliz 2006!